Tapón y nudo

Hoy va a haber una de éstas que se funde el misterio

Ha sido en verdad muy emocionante escuchar algunas voces de quienes llamábamos la Cataluña silenciosa, heredera de aquella otra mayoría, también silenciosa, que iba y venía a donde le mandaban, resignada a su destino, pero profundamente disidente de él.

Se diría que es imposible notar los efectos del 155 con solo anunciarlo, pero lo cierto es que para miles de españoles residentes en Cataluña, el sábado 28 de octubre fue un día diferente a cualquiera de los vividos en los últimos años. Un día soleado.

Ayer, por ejemplo, se pudo escuchar la opinión de gente convencida de que su futuro sería vivir en un pequeño país tiranizado por los ideólogos del supremacismo paleto por la sencilla razón de que el Estado había hecho dejación de sus funciones y permitía que la deriva transcurriese hasta sus últimas consecuencias.

Por eso, al leer que el fin del proceso va a ser muy diferente al pronosticado, se liberan de un tapón en los oídos y de un nudo en la garganta para verbalizar su anterior frustración a caño libre.

Ayer se pudo oír cómo esos estudiantes de la Autónoma de Barcelona que lucharon a brazo partido para poder asistir a clases, tal como era su deseo, cuantifican en 200 el número de estudiantes que se imponen a los 26.000 existentes con métodos y actitudes de todos conocidos.

Es cierto. No todos tenemos madera de héroes y mucho menos cuando ves que las imposiciones, las mentiras, la manipulación y la violencia provienen de las propias instituciones oficiales que se saltan la ley a la manera que tanto odian, es decir, a la torera.

¿Se habrá replegado el Estado de Derecho en la Cuesta de las Perdices? Ya han visto que no. Solo se demoró un poco, aunque quienes ahora se lo reprochan habrían sido los primeros en afeárselo si actúa cuando Artur Mas parecía una buena persona.

2 Comentarios a “Tapón y nudo”

  1. Caplan

    Ojalá tus comentarios y tu optimismo se vean realizados, yo tengo tendencia a menos optimismo y veo que el carácter de la gente hoy dia es fruto del diseño a conveniencia, pocos se salvan de este artificio y crean un carácter propio, esto es harto difícil, en suma , somos cambiantes según las presiones que nos ejercen y por ello poco de fiar, al menos en este tipo de asuntos.

    155 POQUITO y con calma, no vaya ser que alguien se moleste, de un lado los que aspiran a llenar su vida y bolsillos y manduca con una aspiración sublime : LA INDEPENDENCIA , cuanto mas tarde o imposible mejor, de otro lado un mayor número de gente sin motivaciones plenas, sin apenas idea de lo que supone el cisma y con propensión a lo ” suyo ” por vida, por hastío o simplemente porque les da igual y no merece el esfuerzo.

    Hoy todo se consume a gran velocidad y ello tiene sus consecuencias de satisfacción pronta y deudas para mañana, la gente también consumimos todo tipo de patrañas y basura cuando nos conviene, en definitiva : será lo que resulte de todos estos actos pero como muchas veces sucede con resultados no esperados.

  2. Aureliano Buendía

    Muy pesimista sigo siendo.

    Y no quiero que esto sirva de crítica a Rajoy, porque creo que, literalmente, hace lo que puede. No pienso que, con su carácter, fuera partidario de una intervención de la autonomía catalana mucho más fuerte, pero tampoco de ésta, que abre más interrogantes de los que cierra. Lo que ocurre es que es difícil tomar decisiones cuando la situación es extrema, tus enemigos tienen una fuerza notable, y tus amigos (PSOE, e incluso Cs) te apoyan pero con una pistola en tu sien, listos para disparar en cuanto cometas el mínimo error.

    De las próximas elecciones autonómicas, puede salir cualquier cosa, y me temo que, entre las variadas alternativas, no hay ninguna ni medio buena. No es descartable que Podemos (o cómo se llame su sucursal catalana) termine siendo el árbitro de la situación; ello nos llevaría a una circunstancia en la que buena parte de las posibilidades de supervivencia del Estado español que conocemos estaría en manos de alguien que declara abiertamente que quiere destruirlo.

    Es muy difícil resolver en dos meses un problema que ha tardado en gestarse 40 años. La lagartija que alumbró, allá por 1980, el protoladrón de Jordi Pujol, ha crecido hasta transformarse en un tiranosaurio. Lo triste es que lo ha hecho alimentada, engordada y hasta dopada por el Estado.

    Como casi siempre, se recoge lo que se siembra.

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