Por peteneras

El balón, como el referéndum, estaba fuera

ataluña es una nación muy antigua, dice Puigdemont. ¿Cuánto de antigua? ¿Con los dinosaurios ya había catalanes? Quizá sí. Mientras en Galicia o en Polonia solo paseaban los saurios y punto, allí ya había catalanes que convivían con los velociraptor y otros que querían hacer cueva aparte.

Se comprende fácilmente que después de dedicar toda la tarde del sábado a desmenuzar la comparecencia de Rajoy, rumia que te rumiarás, con el fin de darle respuesta a primera hora de la noche, al final solo te quede la opción de salir por peteneras. No tienes otra.

Es imposible convencer a nadie que tú eres la ley, y la Constitución un pingajo; que tú eres el orden y Rajoy un golpista; que tú eres la prosperidad y las empresas unas traidoras; que tú eres Europa y el resto no te reconoce.

Si tu discurso ya era tan falso como el ejército de la Reina de Corazones en el País de las Maravillas, una vez que te han puesto frente al espejo de la realidad, solo eres capaz de balbucear cuatro indignaciones y apelar a la antigüedad de tu nación.

_ Yo no tengo derecho a nada. Mi nación es muy moderna. Debo esperar unos quince o veinte siglos _ llora un vecino de Guadiana del Caudillo (Badajoz), creado municipio el año 2012.

Por uno de esos extraños guiños que tiene la historia, en el mismo momento en que Puigdemont volvía a ejercer de trilero con la legalidad para arriba y para abajo, el club más identificado con sus ansias de salir y quedarse al mismo tiempo hacía un pase con la pelota fuera del terreno de juego. Un jugador apellidado Dioslohizo la introduce en la portería, el árbitro no lo ve y concede gol legal.

Esas cosas ocurren en el fútbol. Hay que tomar decisiones muy inmediatas y se mete la pata. No voy a decir que en política no ocurran también, pero hay más margen para darse cuenta de quién es el trilero.

3 Comentarios a “Por peteneras”

  1. Aureliano Buendía

    Por un momento, creí que se abría, aunque fuera por la arriesgada vía del art. 155 de la Constitución, un camino para que el Estado recuperase el mínimo de control sobre la autonomía catalana que nunca debió perder.

    Pero me temo que todo va a quedar en una ilusión óptica, acompañada de toda la fanfarria mediática de estos días.

    Tengo claro, y me sorprendería lo contrario, que Puigdemont va a convocar las elecciones autonómicas esta semana, antes de la intervención del Senado. Pensando desde su propio e indecente punto de vista, estaría loco si no lo hiciese.

    Convocando elecciones, desactiva el mecanismo del 155, y encara los comicios desde el Gobierno de la Generalitat, con toda la capacidad de manipulación que ello conlleva y que tantas veces nos han demostrado. Dichas elecciones darán como resultado un Parlamento similar al actual, y podrá continuarse la comedia.

    En cambio, si se deja destituir con todo su Gobierno, la Administración catalana estaría controlada durante los próximos meses directamente por el Estado, y podría dejar de inocular el tóxico del nacionalismo en la sociedad; tal vez ello sería suficiente para que mucha gente volviera a la realidad.

    Por ello, no confiemos mucho en el 155; el enemigo es malo, pero no tonto.

  2. Moncho

    Para aclarar un punto que José de Cora no dejó claro, con los dinos, convivían en amos y compañía, las sagas: Pujol, Mas, Puigdemon, Jonqueras, etc. Mucho má moderno que todos ellos, el Sr. Tarradellas, que tenía la cabeza sobre los hombros y que vaticinó esta movida cuando vio que Pujol accedía al poder, pero esto no les interesa que se sepa.

  3. Caplan

    Intentamos entrar en territorio controlado por entes que no necesitan la verdad, no necesitan luz ni taqíigrafos, no necesitan demostrar nada a nadie, tienen carta blanca, patente de corso y todos sus actos las visten de verdad, verdades que no necesitan demostración. han abducido a una parte de su población, esto es lo que hay y hay mas.

    Quizás no nos enteremos de nada, quizás esto no esté sucediendo, quizás se han entremezclado algunas de la muchas dimensiones paralelas, quizás nos empeñemos en darle un excesivo valor a la razón que quizás no la tiene, quizás la fuerza esté del lado del mas grande y quizás la fuerza sea lo único que entiendan los mas pequeños y quizás la violencia está en nosotros y de forma tan bruta y presta para sacarnos de hoyos sin salvación, quizás no deberíamos escucharles mas y seguramente deberíamos actúar sin mas miramientos, un cuerpo engangrenado , cirugía presta ya.

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