Mentiras y cintas de vídeo

Os lo vamos a decir en bilingüe

En uno de los múltiples vídeos que circularon tras el 1-O se ve a un grupo de tres o cuatro jóvenes en una plaza de Barcelona. Llevan una bandera española y de repente se ven insultados, vejados y acosados por los que se encuentran alrededor.

La escena sugiere varias reflexiones. Por ejemplo, qué dirían esas mismas personas si en vez de protagonistas, fueran testigos, y ante sus ojos un grupo de desalmados la emprendiesen con unos jovencitos que llevan cualquier bandera del mundo. De xenófobos, nazis y racistas no bajaban sus calificativos. Pues eso.

Ese odio que salta al mínimo roce ante los símbolos de España no es de origen natural ni racional. Es impuesto e inoculado por una voluntad política que manejó la educación y los medios a su antojo, que destiló mentiras sobre mentiras para conseguir, con absoluta sangre fría, que llegado el momento, se pudiese producir un episodio como el mencionado.

No era fácil. Necesitaban tiempo y dinero. El tiempo comenzó a contar en 1978. El dinero lo pusimos entre todos. Sin embargo, algo ha fallado en el último momento. Esa bandera que hace una semana era motivo de burla y desprecio se ha convertido en un bosque de miles de ellas y los del proceso están descolocados.

La última mentira, la que les hacía ser los dueños de la calle y del único mensaje, se ha caído como se caen los mitos, de golpe y porrazo. Como se cayó el muro de Berlín o el Telón de Acero, de la noche a la mañana.

No era una mayoría silenciosa, como se le juzgaba en falso. Sino silenciada, como resulta más correcto llamarla.

La Declaración Unilateral de I. está acorralada. Quizás se produzca, pero no le queda ni un clavo ardiendo donde asirse. Las mentiras se tambalean, la banca se va y a la calle llegan otras banderas.

2 Comentarios a “Mentiras y cintas de vídeo”

  1. Aureliano Buendía

    No estoy muy de acuerdo Cora.

    Para nada creo que los responsables del “prucés” estén desorientados o desconcertados por la reacción social. Pienso que sus dirigentes, o al menos una parte de ellos, encierran una notable dosis de malignidad y de odio, pero no creo que sean subnormales, y la reacción hasta ahora vista entraba dentro de lo previsible. Quizá con lo que no contaban era con la deslocalización masiva de empresas, pero el resto, la impostada y prácticamente inútil (hasta ahora) reacción del Estado, y la manifestación de los unionistas, era algo que daban por descontado.

    Por tanto, nada de cantar victoria o siquiera ver que el problema se encauza. Esperemos acontecimientos, quizá desde esta misma tarde.

    Me causa cierta ternura el comentario que haces sobre el “bosque de banderas españolas”, si recuerdo que la misma bandera que denostan los nacionalistas, también es discutida (y discutible, que diría el Imbécil) por los podemitas, y los mismos socialistas tratan de no retratarse con ella (salvo cuando les da el ataque de españolidad, como a Pedro Sánchez algún día). Que no puedas confiar en los que te atacan, entra dentro de la dinámica normal de la guerra; si no puedes fiarte de gran parte de tus supuestos defensores, entonces tienes un problema.

    ¡Spain is different!.

  2. Caplan

    Esta larva tiene mas compañeras, saldrán cada cuanto a conveniencia, estas larvas hacen de esto su manjar, su oficio y su ley de vida, estas larvas darán luz a otras larvas y asi al infinito, estas larvas saben que esto es un chollazo que se alimenta a si mismo estas larvas se convertirán en gusanos y nadie les detendrá si no :

    Se higieniza Cataluña, se toman las riendas del sistema y se devuelve o entrega a una gran cantidad de Catalanes que no son independentistas los recursos y protección suficiente para vivir libremente sin miedo, equilibrar fuerzas.

    Higienizar con la cultura para un futuro y tomar las medidas necesarias para que se establezca una convivencia democrática de verdad, la cultura enseñará y educará con rigor y con la verdad y esta sería la mejor vacuna contra locos futuros.

    Todos los gobiernos dejaron llenar Cataluña de basura y les convenía hasta que la basura inundó todo,todo, que llegó a toda España.

Comenta