Ganar a idiota

Mas, Pujol, Puigdemont, la secuencia

Si el domingo se celebrase un referéndum, hoy sería la jornada de reflexión, pero como se celebra lo que se celebra, a saber cómo habrá que llamar a este día. ¿Jornada del desatino? ¿Muro de las lamentaciones?

Hablan de los niños como si fuesen jarrones chinos. Los ponemos delante de los colegios. No, mejor dentro. Que acampen fuera… Y ya se saben lo que pasa con los jarrones chinos, que si los andas moviendo, se rompen.

¿Será verdad que han logrado borrar el seny por completo? Parecer lo parece.

En una iglesia han rezado una plegaria por la independencia y el Vaticano sigue sin decir esta infalibilidad es mía. Háganselo mirar, porque esa plegaria ha insultado a millones de personas y a lo mejor, cuando quieran ir a buscarlas, ya no están.

¿Y todo para tapar a Pujol? Sí. A Pujol y a todos los que danzaron durante todos estos años con los bolsillos repletos de euros, convencidos de su impunidad, porque si eran descubiertos, como lo fueron, les bastaría con poner en marcha dos jugadas magistrales: España nos roba y nos vamos de España.

Sabían que siempre habría imbéciles paniaguados dentro y fuera de Cataluña que les aplaudirían la jugada a poco que inyectasen en vena el odio y la crispación que abundan en su propia sangre. E incluso que vendría de Europa lo peor de cada casa con el señuelo de la engañifa antisistema.

A canallas nadie les gana, pero a burros sí. Todos los que les bailan el agua alrededor, los equidistantes, los curas de homilías delicuescentes, los papás de nenés envueltos en esteladas, los del derecho a decidir, los que les ceden espacios en Madrid o Zaragoza, los que creen respetar derechos de miles que machacan los derechos de millones, los que no leen historia, los que repiten como loros consignas de laboratorio… y en definitiva, los que se atragantan al decir Pujol nos roba.

4 Comentarios a “Ganar a idiota”

  1. Aureliano Buendía

    Sé de algunos que van a dejar de poner la “X” en la casilla de la Iglesia, al hacer la declaración del IRPF.

    Supongo que los próceres de la Iglesia española ya habrán echado sus cuentas, y que cuentan con recaudar más en la Cataluña independiente de lo que pueden perder en el resto de España.

    Y posiblemente tengan razón; yo también estoy razonablemente seguro de que la CUP y Podemos, que serán partes fundamentales del futuro gobierno catalán, establecerán una política de generosa financiación de la Iglesia Católica. Es lo que puede esperarse de ellos.

    Los ilustres cardenales, en esta ocasión, han hecho el gilipollas, en términos puramente crematísticos; otras consideraciones sobre su actuación, mejor las dejamos para otro día, que no quiero hacerme mala sangre antes de comer.

    Por otra parte, tampoco debemos sorprendernos tanto. Pertenecen a la misma entidad que, no hace tanto, sacaba los ataúdes de las víctimas del terrorismo por las puertas traseras de las iglesias.

  2. Tolodapinza

    Es verdad, una vez más la Iglesia Católica de Cataluña (o por lo menos una buena parte de ella, y no sólo curitas rasos sino incluso obispos) da el cante en un asunto que no es de Dios sino del César.

    Yo creo que tengo las ideas claras. Como en la misa de mañana el sacerdote tenga el más mínimo achaque de independentismo en su homilía o en sus frases de despedida a los fieles, me borraré y no volveré a respetar mis obligaciones dominicales de precepto.

    Me borraré de la Iglesia, que no de Dios, de cuya misericordia infinita estoy bien necesitado.

  3. Moncho

    Por fin rompieron la baraja y ya hay un motivo para llevarlos ante los tribunales, juzgarlos de modo rápido y ya aprovechar par juzgar a los Pujol, Mas, etc., que caiga sobre ellos el peso de la justicia, digo de la justicia, no de la venganza, si entre ellos tiene que estar algún cura independentista que vaya también, así como enseñantes que pudieran haber deformado la historia para engañar a los alumnos.

  4. Bolita

    Moncho, no olvide a los políticos que cedieron Educación, ni que en 1998, cuando el Parlamento catalán aprobó una nueva ley sobre política lingüística, ya heredada del felipismo, por la que se propuso blindar por ley la inmersión,la cual al igual que la de la rotulación en catalán, no fue recurrida por Aznar que entonces, todavía hablaba catalán en la intimidad, porque tenía mayoría simple y necesitaba del apoyo de Pujol,ni después cuando dispuso de mayoría absoluta, así como la feliz idea de ZP de que aceptaría lo que votase el Parlament etc. etc.

    Asco dan todos. Que habremos hecho los españoles para tener unos políticos tan mediocres, y no quiero pensar en la nueva hornada, tratando de pillar cacho y moqueta, que se creen hay derecho a todo.

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