Tarde piaches

Pues sí, es el lobo

Ayer se hizo público un manifiesto en el que se denuncia que el referéndum catalán es una estafa antidemocrática. Menuda novedad. ¿Los abajo firmantes se han dado cuenta el sábado, o es que lo tenían guardado en un cajón para darnos la sorpresa a 14 días de la convocatoria?

Pues claro que el referéndum es antidemocrático. Incluso lo es sin que ellos lo digan. Y no solo aquí, porque la legislación española sea represora, sino en cualquier parte del planeta, incluida España, donde la legislación al respecto es laxa hasta las cachas.

Ésa es una de las falacias que Junqueras repite hasta la saciedad con el fin de que él mismo acabe por creérsela. Mantiene este gran hombre de vista desviada que una legislación estatal que prohíbe el referéndum, no puede estar por encima de la legislación internacional, que lo permite. ¿Dónde, cómo y por quién se dice eso?

Mienten sobre mentiras, niegan, desobedecen y se desdicen. Ahora éstos saltan con que es antidemocrático. Bueno más vale tarde que nunca, pero tampoco esperen que les den la gran cruz de la Orden de Isabel la Católica, una de las mujeres que más han hecho por Cataluña, sin ningún género de dudas.

Es curioso que ese manifiesto, firmado por quienes se definen como catalanes de izquierdas “de variada adscripción ideológica”, haya tenido que ver la luz como publicidad pagada y en un periódico no catalán, casi como si se tratase de un pasquín semiclandestino, lo cual demuestra por si solo que el referéndum anda cojo y sin las mismas oportunidades de expresión para las partes.

Lo que pasa es que todo esto ya se sabía hace años y nadie se atrevió a decir que venía el lobo, hasta que el lobo ya tiene abiertas las fauces, dispuesto a devorar a todos los cabritillos, si no se le da una patada en el cielo del paladar.

2 Comentarios a “Tarde piaches”

  1. Aureliano Buendía

    Bien dices, Cora.

    Pero no es menos cierto que ahora también aparecen, como setas tras la tormenta, miles y miles de opinantes que, repentinamente, han descubierto que lo que se viene haciendo en Cataluña no tiene ni pies ni cabeza.

    No se trata de quitar el mérito a otros que vienen denunciando los disparates del nacionalismo catalán desde hace tiempo, sino de destacar que aquí ha habido (y sigue habiendo) una multitud que percibe tales disparates, pero, por la razón que sea (intereses personales o empresariales, miedo a la tacha social, etc.) han permanecido callados como putas.

    Si toda esa multitud hubiera hablado, y no digamos ya si hubiera votado, conforme a lo que ahora empiezan a manifestar, quizá el problema no habría llegado a estos extremos.

    Ahora, que Dios nos coja confesados. Puede que sea demasiado tarde para un arreglo que no implique rotura de vajilla.

  2. Moncho

    A la Sardá, yo le oí decir cosas muy distintas, pero de eso parece que no nos acrodamos, !ay sr., sr.¡, cuanto tenemos que aguantar de estos que caminan como el cangrejo.

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