La guirifobia

Turistas en pleno trabajo

Un buen día te levantas y después de desayunar te das cuenta de que eres turismofóbico, un sentimiento que guardabas agazapado al lado de otras manías de recambio para cuando estén de moda.

Eres como los islamistas radicales que se dedican a la caza de europeos en los museos de Túnez, o en las playas de Egipto. ¡Qué barbaridad! ¡Y tú sin saberlo! Bueno, algo se intuía, porque siempre has hecho chistes sobre las bandadas de pieles rojas en pantalón corto, camisa floreada y cámara al cuello, sustituida hoy por el palo para selfies.

Son los guiris que vienen a ver tu ciudad, comer lo típico y dormir en los hoteles que hayan contratado. Algunos incluso tienen la osadía de decir que así ahorran dinero, porque quedarse en sus ciudades les sale más caro.

No me extraña que te entre la guirifobia. Y ya no digamos si eres nacionalista radical vegano de la tierra madre que te parió. Entonces, además de la fobia, te sube la fiebre y solo se te aplaca arreándole con un bate de beisbol al primer autobús turístico que pilles cerca.

Con total exactitud no sabes por qué te pasan todas esas cosas, pero les das tu conformidad, como aquel hostelero que cerraba en agosto con el argumento de que “yo también tengo derecho a las vacaciones”. Por supuesto. Entonces él se convertía en guiri y se iba por el mundo adelante a fotografiar piedras.

Es de suponer que los afectados por este raro síndrome de la posverdad sufrirán espasmos convulsivos cuando lean que el Resurrection Fest lleva a Viveiro 86.500 personas; que el Arde Lucus atrae a varios miles más; que el Xacobeo, a millones, y que el turismo español se dispara hacia récords. Ahí sí que tienen que sufrir, con el agravante de que jamás podrán salir de su terruño, porque en cuanto cruzas de parroquia, prende la autoguirifobia, que ésa sí que duele.

2 Comentarios a “La guirifobia”

  1. ARINESA

    http://www.vozpopuli.com/altavoz/Marbella-jet-set-Jesus-Gil-Starlite-turismo_0_1050795946.html

  2. Caplan

    Esto es algo que en la cantidad es reciente, he tenido la suerte de viajar hace años a lugares donde hoy es casi imposible y en otros limitado y otros inmposible la visita o entrada.

    Es verdad que lugares como Barcelona en la ciudad vieja es de espanto, Plaza Mayor de Madrid y ciertos barrios incluso Gran Via es para escape yá, esto es una oleada imparable y espero no concluyente.

    El turismo está centrado en paises ” seguros ” y por tanto miles y millones que habrían ido a otros lugares se van a donde se supone hay mas seguridad.

    Por tanto creo que no hay que ponerse nerviosos y pensar que esto se moderará, el turismo es riqueza en muchos sentidos y de idiotas el rechazarlo.

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