Sodoma SA

Flores, faldas, bisexualismo… archigallus de Cibeles
culturagalega

A mi modesto y siempre rebatible parecer, la sociedad está reaccionando con notable papanatismo ante el hecho diferencial, y ya no digamos si atañe a la sexualidad, porque ahí lo estamos alicatando hasta el techo.

Cierto que el bandazo proviene de un estado de cosas que había llegado al extremo opuesto, con la penalización, persecución y encierro de según qué actitudes, sentimientos y esencias que repugnan al más bruto de los legisladores.

Desde ese tétrico y oscuro lugar, y sin solución de continuidad, hemos dado un brinco a un jardilín multicolor donde parece que si no te pones un sostén rosita y proclamas que te acuestas hasta con los mejillones de río, eres sospechoso de terrorismo machista, de aristotelismo y de coleccionar Hazañas Bélicas.

En este ejercicio, que está muy bien para prácticas societarias, hemos arrastrado a instituciones y organismos, como son museos y ayuntamientos, que hoy se prestan a vestirse de Priscilla en el Desierto y a danzar por campos de fresa municipalizados. Y tanto ardor ponen algunos en esta inmersión hacia los archigallus castrados de Cibeles, que de un momento a otro tememos encontrar en los informativos la imagen del presidente del Tribunal Constitucional con ricitos arco iris en sus sienes plateadas, la del JEMAD Fernando Alejandre Martínez, en camisón escotado, o la del mismísimo ministro de Hacienda desnudo, con correaje de cuero negro, fusta, látigo o gato de siete colas, botas altas y antifaz ad hoc, en una actitud que muchos encontrarían consonante con sus funciones recaudatorias.

Lo tememos porque el viraje adquiere ya todas las características de negocio y Madrid, por ejemplo, se dispone a ponerse las botas. ¿Altas?

Y en oliendo pasta ya se sabe que somos insaciables, perra.

3 Comentarios a “Sodoma SA”

  1. Aureliano Buendía

    Cora, ¡que te metes en un jardín!. A poco que te descuides, una palabra de más o de menos, cualquier matiz… y ya eres homófobo, retrógrado y facha.

    Personalmente, antes me inspiraba cierta desazón (quizá un sentimiento homófobo subconsciente, ¿por qué no decirlo?) la vorágine exhibicionista del Orgullo Gay.

    Esta semana, he oído a un representante empresarial de Madrid que la celebración tiene un impacto de 300 millones de euros en la ciudad. Lógicamente, mis reticencias, ya de por sí muy leves, desaparecen totalmente ante el brillo del vil metal. ¡Más plumas y más carrozas, si ello contribuye a sacarnos de la crisis!.

    Por esa parte, nada que objetar.

    El problema surge cuando, en nombre o por la presión de estos “lobbies”, los poderes públicos llegan al absurdo, cual ocurre en el leguaje del llamado “lenguaje no sexista”.

    La cosa está alcanzando niveles de traca (y traco). Vean, si no: la Administración de la Junta de Andalucía suprime las palabras “padre” y “madre” de los formularios a rellenar por los alumnos, y los sustituye por “persona cuidadora 1″ y “persona cuidadora 2″.

    Si la estupidez fuera nitroglicerina, este país estaría a punto de generar un nuevo Krakatoa.

  2. Caplan

    Me parece, creo que estos ¿ disparates? comportamientos tienen razones, orígenes aveces insondables.

    Creo que de actitudes antaño mas rigurosas hemos pasado a la prueba y error del todo vale, haber si acertamos probandolo todo.
    Siempre hubo de todo y casi siempre escondido, también escondemos los suicidios enmascarandoles de accidentes , por ejemplo.
    Lo que es legítimo, orgullo gay, se convierte en un ariete contra el que no lo es y la verdad no eres muy moderno si no conoces o tienes alguien cercano a ti que sea gay, somos muy papanatas.

    Tengo conocidos gays y hay de todo y el , para mi mejor gay , es el que lo lleva con total naturalidad, sin horteradas y plumas innecesarias porque yo no le discuto ni su derecho ni su natural ser.

    Otra cosa es esto que , supongo , será como una catarsis necesaria o no de dejar afirmado que existen y son tan ” naturales ” como los demas.

  3. Net

    Buendía: Sin necesidad de aportar más leña al fuego,el autor ha demostrado repetidamente que es lo que usted apunta. sin matices. Si uno es coherente, no debe enmascarar sus ideas por miedo a que sean rechazadas y usted mismo ha dado ejemplo reconociendo que en su interior subyace un sentimiento homófobo. Es usted libre de pensar. Y yo pienso como usted: malditos lobbies. Ahora bien, si tan preocupado está por la crisis, pues es usted capaz de contravenir su sentimiento homófobo, yo le recomiendo que en vez gastar energías en apoyar al lobbie gay por un impacto de 300 millones, se interesase por el impacto que genera el lobbie cristiano con sus exenciones fiscales, subvenciones y mamandurrias. Lo dicho, malditos lobbies.

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