La plácida violencia

Desde dentro no se lee

La cosecha que España está dando de apóstoles del guantazo es extraordinaria. Uno creía que eso de andar pegando leches al prójimo estaba muy mal visto desde hace años, concretamente desde que ponemos a los niños formando la palabra PAZ en el patio de los colegios.

Pero se nota que como ellos tienen que estar dentro de la palabra, se quedan sin perspectiva y no la leen.

Creíamos que hoy la violencia se reducía a chulos sirleros de semáforo, a canallitas de la noche, a bandas latinas de profusos tatuajes y gestos de perdonavidas, a machistas irreductibles de matrimonios tortuosos, a fanáticos del panislamismo y a quienes, por hacer del asesinato oficio, han de enfangarse en sangres ajenas día sí y día también.

Sin embargo florecen Bódalos y Cañameros por doquier. Monedero anima a que la lucha árabe sea como la primitiva Pangea, es decir, que a todo y a todos nos alcance. Hasta Arguiñano se declara amigo del etarra y juntos comparten un mus mientras a él no le llaman los fogones y al amigo, las extorsiones. Qué simpático el Arguiñano. ¿Qué diferencia hay entre ser amigo de etarras, o etarra uno mismo?

El pleno del ayuntamiento sarriano echa chispas por un proceso electoral con el fútbol de fondo, y lejos de allí, los padres de un equipo de alevines se zurran la badana por si hubo penalti o piscinazo.

Los hay que van al hospital, les anuncian que tienen gripe y se lían a tortazos con la enfermera. Y ya no hablemos si a la profesora se le ocurre suspender a tu hijo. Por eso han inventado el suspenso aprobadete, que es un cuatro alto. Y acabará valiendo el cero meritorio, que es cuando no das golpe, pero tampoco apuñalas a los docentes.

Algunos del Congreso se parecen más a los leones de la puerta que a don Emilio Castelar. Como vuelvas a decir que hay violencia, te parto la cara.

2 Comentarios a “La plácida violencia”

  1. Aureliano Buendía

    Esto debe ser el resultado del “ansia infinita de paz” que tenía aque hombre que desgobernó España durante 8 años.

    El ansia infinita de paz a cualquier precio, termina provocando siempre más violencia.

  2. SEito

    Vd que habla de guantazos, SrDLaBitáCora permite que bajo el título de “Apariciones”, un impresentable denominado Rodrigo Cota, en su sección
    ” Estoy pensando “okupe la últimas página de la edición de hoy en El Progreso que vd dirige para darle guantazo a todo creyente católico . Supongo que es la nueva manera de programar artículos, ante la falta de creatividad .

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