El gallo navarro

Ganó el gallo de Barcelos

No me gustan las canciones que se envían al festival. Creo que en Europa hay cantantes emergentes con más música en su dedo meñique que la mayoría de los elegidos. De hecho no sé qué hacen con ellos y sus trinos una vez terminado el evento, porque desaparecen de la faz de la tierra y no se vuelve a saber de sus vidas como le pasó al dodo. Miedo da pensarlo.

Pese a ello, todos los años hago por verlo, especialmente las votaciones por mucho que se empeñan en machacar su original ingenuidad y encanto. Creo que es un trauma infantil, franquista por supuesto, nacido de la creencia de que los británicos eran demócratas porque Sandie Shaw cantaba descalza.

Lo he vuelto a ver el sábado y me reafirmo en todas esas vanas creencias, aunque añado una apreciación que hasta ahora se ponía en tela de juicio. El festival es mucho más justo de lo que pensábamos.

Dentro de esas coordenadas pachangueras de canciones prescindibles y maquillajes macarrónicos, al final gana Portugal y el de España se lleva un sopapo por maleducado, por insulso y por soltar un gallo que pasará a la historia al lado del gol de Cardeñosa, el motor de agua de Arturo Estévez y el ¡Viva Honduras! de Trillo. El gallo de Manel Navarro.

Pobre chico, con lo a gusto que estaría ahora en su casa riéndose de la birria de puntos que recibe Mirela, su competidora y auténtica favorita en la selección. Sin embargo, alguien se empeñó en recomendarlo y así nos salió la jugada. Otra vez últimos, aunque en esta ocasión algunos estábamos convencidos de antemano de que la tontería surfera, el corte de mangas y el tongo pasarían factura. Pero no nos podíamos imaginar que un gallo viniese a ayudar e hiciese justicia de forma tan descarada.

Y un abrazo al simpático Salvador Sobral, el chico que no parecía cantante de Eurovisión.

3 Comentarios a “El gallo navarro”

  1. Gustavo

    Creo que el festival de este año ha servido para desterrar la creencia general de que las votaciones son injustas.
    Me ha parecido un más que merecido ganador y me ha gustado el festival.

  2. SEito

    Si algún espíritu hay que añadir a los necesarios para volver a ser nosotros mismos, es el del La, la, lá . La música del certamen de EUROvisión, une más que el LEUro .

  3. Aureliano Buendía

    Como diría el clásico, puede perderse la hacienda, y la vida, pero ¡por Dios! ¡que no se pierda jamás el sentido del ridículo!.

    Por lo poco que pude ver del festival, y en lo que atañe a la representación patria, hay que decir que tanto el cantante como la canción eran perfectamente representativas de la sociedad española, o de la faz que muestra en el momento actual. Con tal cosa, no podría esperarse otro resultado, sobre todo cuando el malhadado intérprete aderezó su actuación, ya de por sí suntuosa, con un gallinazo que todavía resuena en nuestros oídos.

    Viendo como va el país, la única propuesta razonable que se me ocurre es que obviemos nuestra presencia el próximo año.

    Aunque parezca increíble, todavía somos capaces de empeorar lo presente.

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