El yuan naciente

Sin chinos en la costa

Ya está aclarado. El alcalde coruñés se ve en la penosa obligación de enfundarse un precioso terno de chaqueta, pantalón y corbata para estrechar lazos en Yantian y Shenzhen por la sencilla razón de que tenía el vaquero a secar en el baño del hotel.

Se le había caído por la pernera un zumo de pomelo en el desayuno, que si no… a buenas horas se desprende él de su torpe desaliño indumentario, que es a su personalidad lo que el liqui liqui a Gabo, lo que la falda plisada a Marilyn Monroe, lo que el traje blanco a Tom Wolfe.

Además, todos entendemos sin necesidad de graves esfuerzos que eso de visitar a los chinos, aunque solo sean autoridades municipales, es asunto de suma enjundia y merecen un respeto; vayamos a sacarles un yuan, o varios millones, vayamos a despilfarrar, o a ver cómo se levanta la Torre de Hércules2.

Quienes no se lo merecen, o da lo mismo, o sales ante ellos con el pomelo chorreando, son tus paisanos, la patrona de tu ciudad, los colegas, los compatriotas y el jefe del Estado, que por algo es el hijo del rey campechano, y siendo yo republicano…

Los chinos, amigo mío, son otra cosa. ¿Cómo vas a comparar tú a un tío que se pasea por O Parrote todos los días, con otro que lo hace por el maravilloso parque de las reproducciones de Shenzhen? Al de O Parrote lo fríes a impuestos cuando te dé la real gana, y para sacarle los yuanes al de Shenzhen te tienes que vestir de eunuco de la Ciudad Prohibida y bailar la danza de las Mil Manos con la letra a cappella.

Por eso entendemos al alcalde. El vaquero mojado, la escopeta cargada y el desprecio consumado. Otros se ponen pajarita para ir al cine. Pobrecillos, lo que les debe quemar el lazo mientras lo llevan puesto al cuello.

Ya lo saben el Rey y los coruñeses. Para ganarse el respeto del alcalde hay que ser como chinos.

2 Comentarios a “El yuan naciente”

  1. Españolito de a pie.

    La Coruña de siempre con esta gente va a terminar siendo la Coruña de los desarrapados, mareantes que hacen mucho y realmente no hacen nada, se les fue la fuerza por la boca.
    Gente para pasar pagina y nada de eso de “encantado de haberos conocido”

  2. Aureliano Buendía

    Pues no sé a qué viene meterse con el torpe aliño indumentario del Alcalde de La Coruña, máxime cuando ese elemento tiene una utilidad manifiesta para él.

    No hay más que mirar la fotografía que ilustra la bitácora de hoy. En cualquier otro caso, llamaría la atención un tipo que destaca por ir vestido en forma absolutamente diferenciada, y diferenciadora, de las docenas de personas que le rodean.

    Pero para Xulio Ferreiro y sus adláteres, ese es el resultado buscado y conseguido: en todo momento, destacar, diferenciarse, dejar bien claro que la “casta” (ahora me parece que se dice “la trama”) tiene su apariencia externa, y que él no acepta sus cánones y usos sociales.

    En la República Bolivariana con la que sueñan los podemitas, la corbata estará proscrita. Posiblemente, todos vestiremos chándal, con una combinación de los colores rojo, amarillo y morado.

    Si les damos tiempo y votos, llegaremos a verlo, para nuestra desgracia.

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