Vuelo nocturno

Marca James

Cruzo el charco de regreso a casa al lado de un matrimonio salvadoreño residente en Nueva York. Llevan 25 años casados y es la primera vez que hacen un viaje al extranjero, de modo que este vuelo a Madrid es una especie de homenaje que se dan después de años de duro trabajo.

Él va vestido de James, el delantero colombiano del Real Madrid, porque el motivo de volar a la capital de España no es otro que asistir al clásico en el Bernabéu para apoyar en todo lo posible a los merengones, como él los llama.

Este James de El Salvador es más madridista que donde los hacen y lo primero que me pregunta es mi filiación futbolística porque vamos a pasar ocho horas bien arrimaditos y no es cuestión de rozarse demasiado con un culé.

Cuando descubre que yo pegaba los cromos repes de Di Stéfano en todos los libros de texto, casi se echa a llorar y me explica que solo tiene la tele para ver fútbol, y en concreto, al Madrid. Imagino que al verse en el Bernabéu le habrán temblado las piernas.

Su mujer también es forofa, pero menos. Para ella la tele tiene un segundo atractivo, los documentales dramatizados sobre crímenes.

Entonces pienso que si ahora le digo que llevo unos años dedicándome a eso, pensarán que viajar al extranjero es muy aburrido, porque todos los que te encuentras son iguales a ti; así que me lo callo.

Volvemos al fútbol y el hombre me confiesa lo mucho que disfrutaría si marca James. Lo hizo, pero no bastó.

Luego del silencio que guardamos durante el despegue como reconocimiento a la gravedad del momento, me habla de nuevo para decir:

_El fundador de la empresa de publicidad donde trabajo, que ya murió, me dejó un consejo que sigo a rajatabla: “Aléjate de los periodistas y vivirás feliz”.

Y así ocho horas.

3 Comentarios a “Vuelo nocturno”

  1. Aureliano Buendía

    ¡Bienvenido, Cora!.

    Estaba yo pensando que te habías prejubilado, cuando he visto alguna noticia de tus andanzas americanas.

    Espero que tengas más seriedad en la promoción de tus libros que en el mantenimiento de este blog, que es un auténtico Guadiana digital. Pero, ¡qué coño!, son las ventajas de ser el dueño de la empresa. Tú te pones y quitas los horarios y las obligaciones, como debe ser.

    ¿Y cómo vas a orientar la “rentrée”? ¿Volvemos al mundo real y actual o sigues por la senda histórica?.

    La desventaja, si continúas con las reseñas del siglo pasado y del otro, es que poco comentario cabe. Aunque, francamente, entendería que te mantuvieras en lo pretérito: en el presente, algunos días, uno siente la impresión de estar chapoteando en un mar de fango (por no escribir una palabra que empieza por m.) a la altura de la rodilla.

    En fin, ¡tu verás!.

    Sí que estuvo muy bien el consejo que recibió tu compañero de asiento en el avión. “Aléjate de los periodistas y vivirás feliz”. Un sabio, el autor.
    En nuestros tiempos, sin embargo, y para muchos, habría que abreviarlo; sencillamente, quitándole la palabra “feliz”.

  2. rois luaces

    Bien venido.

  3. admin

    Querido Aureliano: Ahora va a resultar que trabajo poco. Es lo más divertido que escuché en los últimos 65 años. En cualquier caso, muchas gracias por reclamar que trabaje más.

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