Piropos en la distancia

La sección

Desde el 1 de diciembre de 1892 y durante ocho años, Rogelio Quintáns, como administrador y propietario, y Ramiro Vieira Durán, como director, editan en Pontevedra el quincenal La Revista Popular, donde se da cabida a muy diversos géneros periodísticos; a la ciencia y al arte; al gallego y al castellano; al humor y la seriedad.

Dentro de esa variedad temática, y mientras no se demuestre lo contrario, para mí las tengo que La Revista Popular contó con una sección única en el mundo.

Precisemos. La sección no es única, porque muchas publicaciones contaron con otras similares. Lo que constituye una rareza es la forma de llevarla a cabo.

Se titula “Galería de bellezas” y su contenido es fácil de explicar. En cada número, una, dos o tres señoritas de Pontevedra reciben los encomiásticos piropos versificados de un vate que cae rendido de ripios ante su donosura sin par. En otras cabeceras son los propios enamorados los que versifican sobre los labios como rubís, partidos por gala en dos, que los partió para mí, la gracia infinita de Dios.

En La Revista Popular ese papel lo ejerce el poeta alcarreño Luis Cordavías, amigo de los redactores gallegos, ¡aunque él viva en Guadalajara! Es decir, que en su vida ha visto delante a las muchachas por las que desparrama su estro poético.

¿Qué ocurre entonces? Bueno, el caso es que Vieira y Quintáns quieren contar con una sección así, pues saben que por unos días será la comidilla de Pontevedra. Sin embargo ningún colaborador se atreve a hacerlo por el qué dirán. Resuelven enviar a Cordavías cuatro datos sobre la beldad de turno y Luis hará el resto… de oídas.

Leemos los versos que dedica a María del Valle Inclán (1893): “Instruida y amable / fina y discreta / es de las más simpáticas / de Pontevedra”. Tampoco es que se pasase en piropos.

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