Mafalda: El fin anunciado

La comparación con el Titanic es inevitable

Además de Julia, la modista de Quiroga a la que seguimos los pasos, en el Mafalda viajan el doctor Luis Bulgarini y su hermana Elsa, pasajeros de otro barco, el Matrero, que los deja náufragos y a la deriva durante seis días. El Mafalda los recoge en la caboverdiana isla de San Vicente y ahora siguen rumbo a Buenos Aires confiados en el trasatlántico de nombre principesco, aunque se haya acercado a Cabo Verde para reparar sus averías.

Reanudada la derrota, el triquitraque no mejora y el tembleque se mantiene como molesto compañero. Se recogen firmas con el fin de obligar al capitán a que atraque en el puerto más cercano. Es el motín del miedo. Julia y Petra están aterrorizadas. Ni en sus peores sueños podían imaginar una travesía tan accidentada.

El motín se desarticula, pero lo peor está por llegar. Con marcha reducida que conlleva dos días de retraso, el Principessa Mafalda navega el 25 de octubre a 8 millas de la costa de Abrolhos. Hacia las siete de la tarde, poco antes del primer turno de cena, un ruido sacude la embarcación y ésta se detiene. También la orquesta y la actividad del momento. ¿Qué ha pasado?

Al cabo de unos minutos, un oficial intenta devolver la tranquilidad al pasaje. Se trata de una nueva avería, pero nada grave. Pararán lo mínimo necesario, de modo que la cena y el baile deben continuar según lo previsto, como así se hace.

Sin embargo, la situación es infinitamente más inquietante. El árbol de la hélice se parte cuando gira a 92 revoluciones por minuto. Las palas siguen dando vueltas por la inercia y una de ellas choca con el casco para abrirle una brecha en una de sus planchas. Miles de litros de agua están entrando sin oposición por ese agujero.

El Mafalda está condenado a hundirse y nada hay en manos de la tripulación que pueda evitarlo. Es cuestión de minutos.

Un comentario a “Mafalda: El fin anunciado”

  1. Españolito de a pie.

    Aquellos si que eran viajes épicos.
    No se si lo pone el relato pero me imagino ademas que el barco sería de carbónero.

Comenta