Kaill está en Pontevedra

Parish rodeado de sus payasos y Martinette, el más triste

Al payaso Juan Kaill se lo lleva por delante una tuberculosis pulmonar ulcerosa a los 41 años. Parece como si la condición de payaso y su postrera conversión al catolicismo tiñesen su historia con tintes más trágicos que los de muchos de los que en esos momentos atraviesan por las mismas o peores circunstancias, pero el público es así. Olvida a sus artistas, o se rinde ante ellos con pasiones ilimitadas.

Tras su muerte, se acuerda con la señora Kaill que las dos niñas menores del matrimonio ingresen internas en el colegio de las Doroteas de Pontevedra, el de las Hermanas de Santa Dorotea, donde se encuentra desde hace tres años Lucía de Jesús Rosa dos Santos, es decir, la Sor Lucía de las apariciones de Fátima, aunque ha ingresado en la orden bajo un segundo nombre que la protege de la fama. Sor Dolores.

El hijo mayor, Vicente Kaill Tavores, que a sus quince años ya formaba pareja con Martinette, sienta plaza como voluntario en el 15 regimiento de Artillería, al mando del cual se encuentra el coronel Julián Pardiñas del Val, padrino de bautismo de su padre en el lecho de muerte.

Los dos otros quedan al cuidado de su madre, para quien los circos Price y Feijóo destinan algunas cantidades de dinero, recaudadas en parte entre los compañeros de Martinette, cuyas últimas horas de conciencia las dedica a redactar sendos telegramas de agradecimiento.

Había llegado a Pontevedra dos meses antes y hacía tres de su actuación en Lugo. Su madre, la viuda de Kaill, también es artista de Feijóo y el circo se encuentra entonces en Gijón. Desde allí se traslada la señora con tiempo de ver con vida a su hijo y enterrarlo en el cementerio católico de Pontevedra en presencia de Vicente Kaill, de Villanueva, párroco de Santa María; del franciscano Zallo y de los señores Gay, Sáez Mon y Paz.

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