Los excéntricos de Newcastle

Juan Kaill, Martinete

Los Kaill llegan a ser saga de payasos porque tres miembros de otras tantas generaciones suben al escenario con la cara pintada. El que llama nuestra atención es el segundo de ellos, John Kaill, nacido el 12 de junio de 1887 en Newcastle, hijo de un payaso homónimo y padre de Vicente Kaill, que actuará con él.

Aunque se pinte, Kaill no es augusto, ni payaso blanco, sino excéntrico; mudo sobre el escenario y con recursos de mímica, musicales y de mucha expresividad. Por eso no tiene graves dificultades para trasladarse a Madrid y trabajar a las órdenes de William Parish, el segundo propietario del Circo Price y a quien hoy se le pondrían trabas para ejercer su profesión _ lo que son las cosas _, porque además era caballista.

En España, John Kaill se transforma en Juan y a su nombre artístico, ya utilizado por su padre, le añade una e final, Martinete. Durante los trece años que permanece en la compañía de Parish, triunfa como excéntrico, se casa con María Tavores y tiene cinco hijos.

Cuando Vicente, el mayor de ellos, cumple la edad oportuna para acompañarle, el número de los Kaill pasa a llamarse Los Martinetis y Juan sueña con que Vicente le haga pronto abuelo del cuarto payaso de la saga.

Por ampliar horizontes, por falta de sintonía con Parish o por razones ocultas que pudiesen influir en su decisión, Juan y su familia recorre Europa en varios circos.

Su salud comienza a resentirse y también le influye la añoranza de España, donde realmente se había sentido cómodo. Por eso contacta con el célebre empresario circense de Celanova, Secundino Feijóo, y éste lo contrata sin dudarlo. Tiene payasos, pero no excéntricos, y siendo buenos como él, siempre es un número de éxito entre niños y adultos. Además el Circo Feijóo está a punto de iniciar una gira por toda Galicia…

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