Alucinación

Por lo menos, las alucinaciones de Don Quijote era caballerescas

Es imposible ver las fotos de los saqueos en Venezuela sin pensar en el grado de responsabilidad que puedan haber tenido en ellas los ilustres asesores del régimen chavista, ese puñado de españoles a los que se les hacía el culo pepsi-cola con tal de que don Hugo les dirigiera su tierna mirada; mientras ellos, fieles como hay pocos, le devolvían el favor con creces, alabando su figura por encima de todos cuantos dirigentes políticos que en este mundo han sido. Más arriba incluso que la del obeso sátrapa de Corea del Norte. ¡Oh! ¡Cuántas verdades nos ha dicho este hombre!

Pero esta historia de terror te hiela verdaderamente la sangre cuando inviertes la frase a pasiva haciendo de ellos, no asesores del chavismo, sino asesorados por él, o lo que es lo mismo, por Cuba y su fabulosa máquina de la igualdad, todos pobres menos el establishment. Y lo que es más cojonudo todavía, con un amplio porcentaje de la población creyendo que aquello es el paraíso terrenal.

Las imágenes de los saqueos no son del todo novedosas. Ya los hubo en este decadente camino, pero precisamente por su insistencia demuestran que no se trata de una crisis puntual, ni de un pequeño desajuste en la brillante trayectoria que Maduro señala con pulso firme.

No, no son saqueos coyunturales, sino estructurales; o sea, el fruto de muchos años encaminados a conseguirlos, la corrupción elevada al cubo que se presenta con la máscara de quien dice querer combatirla. Sí, claro, combatirla para instaurar únicamente la suya.

Al comprobar que la última encuesta los elevan a la segunda opción de los españoles, el sueño de la razón produce monstruos y las fotos de los saqueos van y viene como zooms en una película experimental de los setenta, como un viaje psicodélico con ácido lisérgico en un parque de San Francisco.

Un comentario a “Alucinación”

  1. Aureliano Buendía

    Pero, Cora, ¿cómo te atreves a mentar a la bicha? ¡No se puede hablar de Venezuela, hombre!. Sólo los fachas hablan de Venezuela, en un infructuoso intento de tapar sus púnicas vergüenzas con las del paraíso bolivariano.

    Cuando los medios de comunicación de este país hayan adquirido la “conciencia social” que deberían tener, nos olvidaremos de Venezuela hasta no saber situarla en el mapa.

    Te recomiendo un experimento: trágate todos los informativos de La Sexta, de cualquier día, de la mañana a la noche (ya sé que un alarde así tiene efectos perjudiciales para la salud, pero hay medicación eficaz) y verás como no se menciona a Venezuela en ningún momento.

    Y en Estado marxista-lennonista al que nos dirigimos poco a poco, toda la información estará, como la actual de La Sexta, debidamente controlada y dosificada. ¿Cómo no va a mejorar la conciencia democrática del pueblo (la Gente, por mejor decir) si San Antonio García Ferreras nos controla el consumo ideológico? ¡Sólo nos dará aquello que sea bueno para nuestra psique, unos pildorazos de paz e igualdad a partes iguales que nos van a dejar nuevos!.

    Los que somos refractarios al progreso, tendremos que pasar por un campo de reeducación, al coreano modo. ¡Espero que coincidamos en el mismo y tengamos ocasión de conocernos!.

    Francamente, estoy deseando que tal día llegue: ¡estoy tan cansado de ser reaccionario y carpetovetónico!.

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