Manuela la Exigua

Dionisio el Exiguo,a vueltas con las Navidades

Los grandes reformistas del calendario son Augusto, Dionisio el Exiguo, el papa Gregorio XIII y Manuela Carmena. Las aportaciones de esta última aún no se han terminado de fraguar pero prometen dar más juego que el domingo fareleiro.

De momento ya se ha sacado de la manga una reorganización fundamental, cual es trasladar las procesiones de las candelas del 2 de febrero a la Navidad, con una clara intención de acelerar la llegada de la primera y favorecer las campañas publicitarias de El Corte Inglés.

Sin embargo los grandes almacenes no están del todo satisfechos con la alcaldesa y le han pedido que no les amontone las campañas, que todavía están sin rematar Papá Noel, Reyes y Rebajas.

A Carmena, con tal de escapar del nacimiento del Niño, del belén y de la estrella de Oriente, le da lo mismo ocho que ochenta. Ella y los memos que la sigan se van a marcar una procesión de candelas del Portillo a la Arganzuela, venga o no venga al caso, y en vez de intercambiar felices navidades, Nadal o Pascuas, se van a desear feliz solsticio que queda como más científico.

Ya sabemos que el nacimiento de Jesús se arrimó a estas fechas por el solsticio. Eso es más viejo que darle la vuelta a los abrigos. Pero si hoy se celebra algo no es el solsticio, lista de libro y burra de calle; porque por el mismo peso y razón tendríamos que hacer lo propio con el otro, con los dos equinoccios, con los cuartos menguantes y los crecientes, con la nueva y la llena; con las conjunciones planetarias en sus frecuencias, con las Perseidas, los cometas y las constelaciones, de donde se deriva absolutamente todo el anuario. Si no quiere celebrar nada católico, quédese en casa y hágase un huevo frito, pero no trate de predicar un nuevo/viejo calendario, y mucho menos, no ande cambiando las cosas de sitio, que trabajo tuvo El Exiguo para encajarlas.

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