Preguntas en Gijón

Moriyón, ante su nudo gordiano

Tras elegir el estadio gijonés de El Molinón como escenario para el partido de selecciones entre España e Israel, se ha destapado el peculiar criterio utilizado por la alcaldesa de ese ayuntamiento asturiano para administrar la representación que le dan los ciudadanos.

Ordenemos los acontecimientos.

Al saber que tendrían que jugar en El Molinón el próximo 24 de marzo _ Villar dixit _, los israelís declaran que les da asco hacerlo. ¿Por qué? Porque aquel ayuntamiento aprobó en su día la declaración del municipio como espacio “libre del apartheid israelí”, un insulto de tintes racistas do los haya, pero sobre todo, una demostración de profunda ignorancia sectaria.

Dicha declaración fue, nada más ni nada menos, una iniciativa del PSOE, del Podemos local y de IU, todavía no fagocitada, y no tuvo votos en contra; solamente la abstención del PP, Foro Asturias y Ciudadanos. ¿Abstención? ¿Cómo es posible abstenerse ante una afrenta como ésa?

Es tanto como decir, que insulten lo que quieran, que a nosotros nos resbala. Menuda administración del voto popular delegado.

La alcaldesa asturiana, Carmen Moriyón (FA), explica que siempre se abstienen cuando no son temas de pleno, y que, por supuesto, jamás se le pasó por la cabeza desarrollar la iniciativa aprobada.

Ella quizá creyó que pasado el día, pasada la romería, y que nunca más se volvería a hablar de Israel en sus dominios, pero mira tú por dónde, en la primera ocasión que tiene el señor Villar le envía veintidós futbolistas hebreos dispuestos a jugar, asqueados, en tan incómoda ciudad.

¿Conocía Villar la declaración? ¿Se abstendrá Moriyón cuando a alguien se le ocurra proponer que los judíos sean pasados por la plancha o gaseados? ¿Qué careta se pondrá para asistir al partido?

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