Epanadiplosis

La vara de medir hartazgos

Lo dicho por el presidente extremeño es compartido por la gran mayoría de españoles. Es difícil encontrar a alguien que así, de cara y sin escudarse en evitar males mayores, defienda la necesidad, la conveniencia o el gusto por celebrar las terceras elecciones en el plazo de un año. Ni siquiera Sánchez.

Me van a perdonar el cultismo, pero Vara lo expresa con una epanadiplosis tan certera como descriptiva, diciendo que los españoles están “hartos de estar hartos”.

Saben además que la solución a su hartazgo no pasa por acudir a las urnas por tercera vez, pues muy probablemente dentro de unos meses volveríamos a estar en el mismo punto donde estamos hoy. Esto es muy aburrido repetirlo día tras día como si fuera la cabecera de una novela radiofónica. Al menos la canción del Cola Cao tenía música.

Saben también que si se descarta la gran coalición _ ya me dirán por qué _, la única solución lógica y aceptable que queda sin que dañe especialmente ni a España, ni al PSOE, es la abstención ante un nuevo intento de investidura del PP, con el fin de salir de esta atonía causando el menor número de bajas posibles, que a estas alturas ya son numerosas, entre desencantados, aburridos y hartos.

La firme actitud de Vara ha desencadenado una ola solidaria que estaba contenida en sus cuarteles de invierno por miedo a causar daños en las propias filas y por la esperanza de que su secretario general se diese cuenta de la peligrosa situación motu proprio.

Parece que el miedo está vencido y la esperanza desinflada. Ahora solo falta que se celebren las elecciones del 25 S para que el panorama quede perfectamente despejado y desactivemos la actual epanadiplosis, como aquélla que cantaba Lorca en el Romancero sonámbulo, verde que te quiero verde…

¿Se refería a la democracia española?

Un comentario a “Epanadiplosis”

  1. Aureliano Buendía

    Me extrañaría mucho que las elecciones gallegas y vascas desbloqueen nada.

    Si el PSOE saca buenos resultados (no parece que así vaya a ser), Pedro Sánchez lo interpretará como un apoyo a su firme postura, y persistirá en ella.

    Si el PSOE saca malos resultados, los oráculos de Sánchez le dirán que Podemos le está llevando los votos, que hay que radicalizarse más.

    Yo, en el fondo, comprendo a Pedro Sánchez; es como los niños traviesos, y no puede resistirse al deseo de entrar en la Historia, aunque sea como el tipo que hundió al PSOE.

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