Elemental, querido Willy

Toledo no dudaría en llamarles gusanos

Alrededor de tres millones de cubanos viven fuera de la isla. Un 27 por ciento de la población. No todos, pero la inmensa mayoría marcha para huír del régimen castrista y de su asfixiante dictadura.

También la mayor parte de ellos logran escapar poniendo en riesgo sus vidas, tanto por el método de fuga, como por la vigilancia policial a la que son sometidos.

Nadie deserta de un paraíso, y si lo hace es atravesando tranquilamente sus fronteras, con la protección de su propio estado y la del que visita, y no sobre una lancha de neumáticos en la oscuridad de la noche, ni agachados ante la posibilidad de una balacera policial.

Todo lo anterior son nociones elementales en torno a la vida en la tierra y los diferentes modos de encararla cuando se alcanza el poder. Si tienes capacidad para crear una cárcel, no esperes que todos acepten de buen grado formar parte de los prisioneros.

La propaganda cubana acuñó el término de la gusanera de Miami para referirse a los refugiados isleños en esa ciudad, muchos de ellos ciudadanos estadounidenses de pleno derecho hoy.

El inefable Toledo ha repescado el término para referirse al deportista Ortega, que quiso enfundarse en la bandera española para celebrar su triunfo olímpico, con desprecio para la cubana.

Al contemplar esa escena, un hombre de tan cortas entendederas como Toledo sufre en su interior un cataclismo neurológico y esputa el insulto gusanero, porque si no, revienta y pone la casa perdida.

¿Por qué preferirá Ortega un régimen de libertades en vez de permanecer en la cárcel, a pan y agua para el cuerpo, y a Granma para el espíritu?

¿Por qué lo preferirán los otros tres millones de cubanos? Misterios toledanos que cuando los descubra se va a llevar un pasmo.

Un comentario a “Elemental, querido Willy”

  1. scéptika

    No se debería dar medio segundo de atención al ignaro.

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