La tontería al poder

Imágenes así estarán prohibidas en Valencia

Como dijo Max Aub en abundancia, los seres humanos se matan por los más diversos y fútiles motivos. No hacen falta grandes causas, ni elevados objetivos. Basta una chispa para que en algunas personas prenda la brasa que ha de incendiarse algún día. Pero también puede ser tan solo segundos después.

Las combinaciones del fuego y la estopa son múltiples, como múltiples somos los posibles protagonistas de los crímenes y las circunstancias vitales en las que nos vemos envueltos.

Por eso, mantener en público y con ánimo de llevar la razón que san Valentín, como patrón del amor romántico, es el responsable de los crímenes machistas, es una prueba definitiva para descubrir que quien lo hace carece de formación y le mueven intereses partidistas.

Se trata de Anaïs Menguzzato, que hasta ahora vivía tranquilamente dirigiendo el Instituto Valenciano de la Mujer, pero que ha sido elegida concejal de Policía de la ciudad del Turia. Que se preparen los enamorados. Y mucho cuidado con regalar corazones rojos, porque ahí estará la concejala para reprimir cualquier atisbo de amor romántico.

Solo habrá amor libre, amor descafeinado y covada. Los valencianos serán hijos de la tribu y del polvo salvaje, sin vínculos familiares, ni san valentines, ni arrobos a la luz de la luna.

La muy imbécil cree que así no habrá asesinatos. Bueno, en realidad ni siquiera lo cree, pero cuando a una la nombran directora del Instituto de la Mujer está obligada a decir una chorrada tras otra para que la mantengan en el cargo, y si son de cierta categoría, hasta te elevan al frente de la Policía, para que controles el nivel de enamoramiento de la población.

Me preocupa saber qué hará Anaïs cuando lea en Max Aub: “Lo maté porque me dolía la cabeza”. ¿Prohibirá las cefaleas?

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