La culebra estival

Nessie perfeccionado

Menudo 1 de agosto. Antes era magnífico cuando podías dedicar el mes entero a glosar las frivolidades estivales, o cuando se inventaban serpientes del verano porque no había nada de enjundia informativa que llevarse a la boca.

El desaparecido periodista Javier Ortiz, amigo de juegos y nocturnidades, defendía que la serpiente del verano es una expresión derivada del monstruo del lago Ness y la verdad es que le encaja al dedo porque tiene pinta de serpiente, se habla de él en verano y es falso.

Hoy, entre las elecciones gallegas, las vascas, la investidura española que puede dar con unas terceras consecutivas, la cuestión catalana, el DAESH y lo que no está en los escritos, no hay un solo redactor-jefe sobre la faz de la tierra que inste a sus subordinados a la búsqueda de serpientes, porque lo que le falta es espacio en el periódico para dar salida a lo del día. Vamos, como en marzo o abril.

Tampoco hace ninguna falta una canción del verano. Tras el estrepitoso fracaso de la salchipapa de Leticia Sabater, todos somos conscientes de que nos sobran cantamañanas para abastecernos, no de una, sino de muchas murgas del verano.

Y en ese terreno, nada comparable a las combinaciones que han de hacerse para formar Gobierno, como si ese trámite fuese una especie de arcano mayor solo al alcance de iniciados y caballeros de armas veladas durante cientos de noches.

Pues no, es una vulgaridad administrativa, útil y necesaria, pero tan vulgar como pedir un permiso de obra menor.

Se lo dice Felipe González a Sánchez sin decirlo: Hay que tener gobierno. Por consiguiente, aunque no se lo merezca, absténgase usted a la segunda y dejémonos de monsergas que a nadie benefician y a todos perjudican.

Y con esa serpiente seguimos.

Un comentario a “La culebra estival”

  1. Aureliano Buendía

    La serpiente, en este caso, continuará su trayectoria más allá del verano.

    Tendra su recorrido otoñal, con las elecciones vascas y gallegas, y puede que todavía le queden folgos para el invierno, en unas hipotéticas pero nada descartables terceras elecciones generales que supongo que nos harían entrar en el Guinness de los récords y en los anales de la estupidez universal.

    En primer término, y por lo que a nosotros nos interesa, tenemos las elecciones gallegas, que también tienen su riesgo. Podemos vernos en una situación similar a la que se vive en el resto del Estado, si a Feijoo le faltan un par de Diputados para la mayoría absoluta.

    Si ese par de Diputados los consigue Ciudadanos (aquí debería llamarse Cidadáns, ¿no?), pues pedirán la cabeza de Feijoo para apoyar al PP, por repetir la actuación de sus dirigentes nacionales, y ya la tendremos armada.

    Si Ciudadanos no obtiene representación, y Feijoo tampoco obtiene la mauoría absoluta, pues se formará un gobierno de ocho colores y de hijos de otras tantas muy respetables progenitoras, lo que nos garantizará una legislatura divertida.

    ¡Tardes de gloria nos esperan en el ruedo del Hórreo!.

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