Terror en Moncloa

Los de la Acción Poética Sáenz Peña ya vieron la fuerza de la pregunta

Como presidente del Gobierno no se le ven hechuras, pero como guionista de historias de terror, Pedro Sánchez lo está petando.

Si ya en estos largos meses de interinidad, todos han sido capaces de ponernos los pelos de punta varias veces a la semana, la insistencia del citado en sembrar el terror amenazándonos con su presencia a los mandos del cotarro, rebasa el clímax creado en la matanza de Texas, la angustia de las pelis claustrofóbicas y la devastación ocasionada por los garrulos lisérgicos de Ricardo Llovo.

Ayer, día 26 de julio, o quizás el 25 por la noche _ el día del patrón le pone mucho morbo a la cosa _, el ínclito personaje ha cambiado su lema en una de esas redes asociales para abanderarse ahora bajo la frase “¿Y por qué no?”, cuyo exacto significado, según los augures y arúspices del reino, quiere decir ¿Por qué no voy a ser yo presidente del Gobierno?

La madre que lo parió, a quien Dios guarde muchos años, nos ha dado un retoño juguetón, amigo de los sustos, de los trucos y de las sorpresas. A Rajoy seguro que le dio un pallá cuando esta mañana lee la pregunta de Sánchez.

_¿Qué dice este tío? ¿Y por qué no, qué?

Menos mal que Soraya estaba al quite y enseguida le hizo ver que la pregunta podía ir por otro lado.

_ Tranquilo, presidente en funciones. Seguramente Sánchez le está diciendo a su mujer que él no ve ningún inconveniente para irse juntos unos días de vacaciones a Turquía, pese al golpe. ¿Y por qué no Turquía?

Que el mensaje coincida con el patrón de España y con el inicio de las consultas por parte del Rey no ha servido para tranquilizar a Rajoy, hasta que aparece por allí Pablo Casado, que es el más optimista de todos, diciendo:

_¿Habéis visto lo que pone Sánchez? ¿Y por qué no? O sea: ¿Y por qué no formamos gobierno con el PP?

Un comentario a “Terror en Moncloa”

  1. Aureliano Buendía

    A estas alturas, tengo mis dudas de que sea Sánchez quien toma las decisiones en el PSOE.

    De lo que no tengo ninguna duda, es de que este país ha saltado de la sartén para caer en el fuego. Del bipartidismo corrupto al cuatripartidismo absurdo. Del mal gobierno, al desgobierno.

    Y también hay otra cosa que tengo meridianamente clara: en cumplimiento riguroso e inevitable de la primera de Murphy, el panorama todavía tiene margen para empeorar.

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