Cazando cocerellos

Un Pokémon en misa

Me veo en la necesidad de tragarme mis palabras. Afirmaba hace dos días que Pokémon, en su última encarnación de Pokémon Go, no servía para nada. La realidad me ha dado un sopapo a mano abierta que me dejó los cinco dígitos marcados.

En su breve existencia PoGo se ha revelado como un negocio impresionante. Ya ha desbancado a todos los grandes en tiempo de uso. Las cifras estaban así: Facebook (22 min. y 8 seg.), Snapchat (18 y 7), Twitter (17 y 56) e Instagram (15 y 15). Bueno, pues los Pikachus y compañía ya están en 33 y 25. Y subiendo.

Cincuenta millones de personas eran ayer cazadores de Pokémon, pero cuando lean estas líneas pasarán de sesenta, todo lo cual sugiere unas posibilidades de marketing hoy inimaginables pues tan solo han comenzado a enseñar la patita. Los beneficios de Nintendo, a partir del valor de sus acciones, y de forma más directa, los del desarrollador Niantic, suman cifras de espeluzno, aunque siempre hay escépticos que prefieren analizarlo con cautela y otros que advierten del peligro ya conocido de la formación de burbujas dispuestas a explotar.

En cualquier caso, hoy en esas compañías se están frotando las manos con tanta fruición que se les van a quedar sin huellas dactilares.

Por todo ello, afirmar que Pokémon Go no vale para nada ha sido una temeridad del mismo tamaño que la emitida por quien dijo que el cine iba a ser una moda pasajera, un entretenimiento de feria que pronto dejaría de interesar.

En cuestión de horas, esas extrañas criaturas que creíamos aletargadas, han despertado de su estado latente y se han puesto a ganar millones con frenesí.

Jamás volveré a decir que no sirven para nada, aunque mantenga hasta el próximo sopapo que no les veo la gracia a esos gambusinos virtuales habiendo en el mundo tantas maravillas. Y sin móvil.

Un comentario a “Cazando cocerellos”

  1. Aureliano Buendía

    La frase se atribuye a Einstein: “Sólo conozco dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana; y no estoy muy seguro de lo primero”.

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