El heteropatriarca

Garzón compara a este imbécil con su padre

La masacre de Orlando se ha cruzado en la campaña y algunos no han sabido reaccionar. No es ninguna sorpresa, porque siempre suelen ser los mismos a quienes los acontecimientos les pillan con el paso cambiado, sencillamente porque viven sumergidos en un mar de contradicciones imposibles de superar.

Hasta el momento la palma del desconcierto se la lleva el muy valorado Alberto Garzón. Dicho al margen, yo creo que los encuestados dan valor al político que menos conocen; a mayor desconocimiento, más valor.

En fin, este buen hombre, como otros de sus aliados, es incapaz de analizar lo ocurrido en Orlando sin separarse de su contradicción vital y sin olvidar cuál es para su formación la mayor ventaja electoral derivada de la matanza.

Evidentemente, lo mejor sería que el asesino se llamase Mariano Rajoy, pero como esa versión se presenta un tanto complicadilla, Garzón se descuelga con la más parecida que tiene a mano y que será muy bien recibida por quienes están en su misma clave de campaña.

Siendo así, la medita un rato y cuando cree tenerla, coge el teclado del móvil y la suelta a toda velocidad: “Mi apoyo al entorno de las víctimas de Orlando y de las dos mujeres asesinadas en 24 horas. Víctimas de la misma lacra: el heteropatriarcado”.

Le falta por añadir: ¡Joder, qué a gusto me he quedado! Mira que era difícil condenar la matanza sin hablar del yihadismo, ni de la homofobia de quienes financian al socio. A lo mejor bastaba con lamentar tanta muerte y tanta locura. Pero no, estamos a doce días de las urnas y hay que sacar tajada del horror con esa salida de pata de banco que insulta a toda su familia, desde el primer Garzón que en el mundo ha sido, hasta él mismo.

Señor político muy valorado, es usted un infame.

2 Comentarios a “El heteropatriarca”

  1. Aureliano Buendía

    Sí, efectivamente tiene razòn el líder de Izquierda Unida: el crimen múltiple de Orlando fue cometido con un heteropatriarcado de repetición y de calibre 7,65, además de una pistola semiautomática del 9 corto.

    Y creo que, en justa respuesta a la atrocidad cometida, los próximos bombardeos sobre posiciones del Estado Islamico deberían llevarse a cabo mediante el lanzamiento de homomatriarcados a reacción, con una carga útil mínima de 25 kg. de explosivo. Estos misiles han de revelarse eficaces, por fuerza, contra tales enemigos.

    Y si a continuación se lanzan unas cuantas bombas de racimo conteniendo las tonterías que dice Garzón, la masacre está asegurada. Lo que ocurre es que esta última arma posiblemente contravenga la Convención de Ginebra, por su carácter hiperdestructivo para el sistema nervioso.

  2. MIRANDA

    Cuando los islamistas perpetraron la matanza en el semanario de humor “Charlie Hebdo”, se habló en todo momento de atentado terrorista, no de fobia a los humoristas gráficos.
    Ni se habló de inquina a los oficinistas o a los viajeros en el atentado de las torres gemelas de NuevaYork o los trenes de Atocha. Fueron ataques islamistas, masacres crueles e injustificables.

    Como lo fue el del domingo en Orlando, que ahora interesa convertir en un “acto de odio homófobo”, como señaló Obama, tal como interesa al progresismo y al movimiento LGTB, empeñados en “culturizar” a la sociedad en sus usos sexuales y normalizarlos/ promocionarlos debidamente.

    Con esas miras, y aprovechando que el rio Hudson pasa por NuevaYork, los activistas gays señalan a los cristianos como co-culpables de la masacre, también jaleados por la fábrica de abortos mundial Planned Parenthood, que alegan además que el “imperialismo” es homófobo y su masculinidad tóxica, y son ellos los culpables de la violencia islamista.

    !!Toma higos agüela, que se agusanan!! Manda carallum, meu!

    En España, la misma noche del atentado en Orlando, el canal público de televisión ilustró la noticia con el dibujo de una cruz cristiana convertida en arma de fuego que apunta a un activista homosexual.

    Y las organizacions LGTB del mundo mundial redoblan sus presiones para que se refuercen las medidas que les benefician y que los Estados reduzcan derechos de la mayoría.

    Lo más curioso es que los cristianos, además de no formular jamás ataques personales o doctrinales contra los homos, son víctimas permanentes de la escalada de violencia anti-cristiana en Africa y Asia, donde los islamistas queman iglesias con los fieles dentro, tirotean parques o colegios frecuentados por familias cristianas y ejecutan a todo sospechoso de seguir la fe de Cristo, que ellos se encargan de ocultar celosamente, por su seguridad.

    Los fans de la corrección política, llaman “acto de odio” a una masacre de medio centenar de personas, y es que la libertad de expresión está languideciendo en las democracias occidentales, donde todo aquel que anatematice cualquier tendencia o doctrina o ideología, de género o de lo que sea, que no coincida con la que señala el poder (ejemplo del arzobispo Cañizares, al que intentan linchar por señalar el buen camino a sus fieles) estará justificando y haciendo méritos para que le revienten la cara.
    Ya lo sabes Boss, libertad de expresión= nueva causa de terrorismo.
    Solución: la censura.

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