Fin de trayecto

Puigdemont se despierta de su sueño con los diez de las CUP

Estabilidad es un concepto que no casa bien según con qué otros, y si el presidente Puigdemont la buscó al lado de las CUP, está claro que allí no era.

Se le ocurre ahora que su próxima parada es una moción de confianza colocada a vuelta de las vacaciones, por aquello de que el verano es sagrado y que además puede haber ya gobierno en España.

En realidad, la moción es lo único que puede hacer para no convocar elecciones ahora mismo. Perdamos antes la moción, o mendiguemos el apoyo necesario para no caerse con todo el equipo.

Por lo visto, Rajoy se lo da a cambio de que se deje de mitos independentistas y se ponga manos a la administración como cualquier hijo de vecino; pero claro, las risas que iba a provocar un Puigdemont gobernando con el apoyo del PP y con el procés en el cajón de los sueños rotos, iban a ser mayores que las que provocan las feligresas del coño insumiso, pobrecitas mías.

Ver a Puigdemont, a los convergentes, a los pujolistas, a Mas y a la parte alícuota de Durán i Lleida i Girona, amarrados al ronzal de los diez antisistema _ ellos que fueron ricos y respetados _, produce vergüenza ajena, aunque hoy nadie se atreva a levantar mucho la voz, porque todos pueden verse en las mismas a la vuelta de la esquina.

Quien con niños cohabita, humedecido alborea. Ése es un axioma impepinable sin necesidad de que nos lo recuerde el ministro del Interior. En este caso cuenta con el agravante de que el niño lo venía advirtiendo desde el principio. Mira que te meo. De hecho Baños se fue al baño y ahora se dedica a comentar los toros desde la barrera, porque ni él se podía imaginar que la legislatura podría terminar con Puigdemont cogidito de la mano con los diez de marras.

Sería tanto como si al final de la película, Blancanieves se casa con los siete enanitos.

2 Comentarios a “Fin de trayecto”

  1. Aureliano Buendía

    Cataluña es, tiempo ha, un puro esperpento.

    Independentistas de viejo y nuevo cuño, revolucionarios del tres por ciento, asesoras anarco-meonas, okupas vocingleros, antisistemas con escaño y barra libre, partidarios del amor libre y la familia tribal… Todo ello forma una galería de los horrores que hubiera dado para un óleo de El Bosco, en un día que el pintor tuviera el humor brumoso.

    Lo mejor del asunto es que es exportable. En función de los resultados electorales, a partir del 26 de junio próximo podemos ver como el circo catalán se extiende a toda España.

    Desde luego, nada lo evitará si el resultado electoral coincidiere con el anunciado por el CIS, ayer.

    Con 172 diputados en el zurrón de la izquierda, no faltarán cuatro canarios (o cacatúas, o papagayos, lo mismo da) para completar la mayoría absoluta, y entronizar (al republicano modo, por supuesto) al Profeta de la Coleta.

    ¿Que el PSOE no participará jamás en esa componenda?. A los que tal aseveran, les respondo con uno del viejo refranero castellano: “No hay peor ciego, que el que no quiere ver”.

    Y es inevitable que sea así, ahora o dentro de un año. Suponiendo que el PP gane las elecciones, se abren dos posibilidades, en función de lo que haga el PSOE (o lo que quede de él).

    Pueden abstenerse y permitir la investidura de Rajoy, en cuyo caso la siguiente legislatura duraría poquísimo, con un Gobierno en precario y con las calles incendiadas. Rajoy no duraría más de un año, enfrentado a una situación débil en el Parlamento y a una situación en la calle “borrokizada”, hábilmente manejada por Podemos.

    Por ello, casi es mejor que, tras el 26-J, el PSOE apoye a Pablo Iglesias directamente. Lo que tenga que venir, si es inevitable, que venga cuanto antes.

    Y luego, rezar para que, ante los previsibles resultados del experimento, la gente escarmiente y se dé cuenta a tiempo, antes de que los de Podemos consigan, como es su idea, intrínseca a su naturaleza, dominar todos los resortes del Poder. Después, el asunto tendrá mal arreglo.

  2. MIRANDA

    La pela era la pela y el euro es el euro: El avance del procés y la pésima gestión de los procésadores, hunde la economía de Cataluña y la Generalitat depende del Estado Español para subsistir

    Cuando la agencia Moody´s disparó las alarmas de la deuda catalana a niveles de precariedad sin paliativos, y la Generalitat comprendió que no había para pagar las nóminas ni a los proveedores, que los inversores internacionales huían, y que sería imposible hacerse cargo de las pensiones, el plan soberanista empezó a parecer menos urgente a más catalanes

    Puigdemont+Junqueras, como antes Arturo Mas, fracasaron en su intento de cuadrar las cuentas, y eso a pesar de los adelantos y pagos del Gobierno de Rajoy, que fue en su auxilio. Porque aquello de “España ens roba” era en realidad “España nos da y nos presta solidariamente, cuando es necesario” traducido al catalufo.

    Erre que erre, y tras retirar los fracasados Presupuestos, Puigdemont, persiste en su hoja de ruta independentista…pero daquelamaneira. Ahora confía que el 26-J siente en el Gobierno a la izquierda antiSistema, antiDemocracia y antiConstitución, o sea a Podemos, que les ha prometido un referendum para la Independencia catalana

    Por cierto, Boss, seguro que te ilusionará saber que las asociaciones LGTB, exigen que se pinten en Madrid los pasos de cebra con los colores del arcoiris, símbolo del movimiento gay, dizque “para aumentr la visibilidad del colectivo homosexual”. Encantada con la idea, Yaya Carmena ha anunciado que multiplicará por cuatro el presupuesto municipal para los festejos del Dia del Orgullo Gay, que no se cuando cae pero seguro que me pilla en Madrid como los últimos tres años. Nunca he visto tanto tio cachas en mi vida, meu.
    Es obvio que se machacan en los gimnasios.

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