La renta suiza

Nacido para cruzar palabras

Cuando se habla de Suiza, el español siempre advierte a los contertulios que allí van a parar los beneficios de sucios negocios y las cantidades defraudadas de Pirineos para abajo.

Digo que lo hace el español porque no sé si el holandés o el italiano lo tiene como latiguillo recurrente. La alusión puede ser oportuna, o tan inexacta como decir que debajo de cada español late un corazón de torero. Todo depende de qué es lo que se trate de reflejar con ello, o las ganas de falsear la realidad, convirtiéndolo en el país estercolero del mundo, frente a todos los demás, que somos el estandarte de la decencia.

Este fin de semana han vuelto a relucir las singularidades de Suiza con motivo del rechazo que recibió la propuesta de repartir una renta mínima universal de 2.300 euros mensuales para los adultos, y de 570 para los menores de 18 años. Una medida que en España algunos partidos llevan dentro de sus programas, sin referéndum ni nada, porque intuyen que algo así sería recibido con aplausos de orejas por el 90 por ciento de la población.

Nuestro problema _ y supongo que el de los suizos también _, es averiguar cuánto tiempo podríamos sostener una invitación al paro tan suculenta.

No obstante, los promotores de la iniciativa suiza están muy contentos porque han superado el 20 por ciento de votos favorables, y según ellos, eso es indicativo de que ha nacido una tendencia que se hará más y más grande hasta que todos sus compatriotas se queden en casa con la renta universal y los demás sintamos una envidia enorme por no haber nacido helvéticos. Ganarás el pan con el sudor de tu madre en el paritorio. Puede ser una gran conquista social, no lo dudo. Los robots trabajando y nosotros en casa haciendo crucigramas antiguos, de cuando existían crucigramistas a los que les malpagaban a 20 euros la pieza.

4 Comentarios a “La renta suiza”

  1. forneas

    Genial!!!

  2. Aureliano Buendía

    Si el mismo referéndum se hubiera hecho en España, el resultado hubiera sido el inverso: 80 por ciento de aprobación.

    Y en ese 80% estarían todos los votantes de Podemos, los del PSOE, los de Ciudadanos y buena parte de los del PP.

    Alguien debería explicarle a Pablo Iglesias, que habla tanto de “transversalidad”, que lo único transversal en España es la estupidez.

    Y eso, que puede llevarte al Poder en un momento dado, terminará dándote problemas después.

  3. Bartolo

    Hay que decir que garantizaba un ingreso, -aunque solo en la medida en que la persona no dispusiese de un ingreso mensual equivalente- , para todos los residentes en Suiza, durante toda la vida, incluidos los extranjeros, y por eso los suizos no pasan y es el motivo por el cual el 78% dió el No.

  4. MIRANDA

    Entre las muchas cosas que me gustan de Suiza, además de su esplendor paisajístico, su convivencia pacífica y respetuosa, sus puntualidad acrisolada y su habilidad para atraer dinero como la miel atrae a las abejas, se cuenta su costumbre de organizar un referendum para consultar a los ciudadanos cualquier cosa, o sea para pedir opinión en la calle de las medidas que pretenden acometer arriba.

    ¿Que quieren acortar o alargar la jornada laboral, subir o bajar impuestos? Pues a ver qué dice la gente.
    ¿Que aspiran a un cambio del sistema educativo o de la Defensa nacional? Pues preguntamos a los suizos de a pie.

    Y así sucesivamente, lo cual me parece estupendo porque en otros paises más meridionales son los partidos los que hacen y sobre todo deshacen sin encomendarse más que al mandamás. De hecho, los ciudadanos van a las urnas sin haber elegido a sus gestores, sino que es el dedazo del susodicho mandamás el que designa, y los contribuyentes lo suscriben todo sin rechistar.

    Pues bien,los suizos, que participan en referendums como el que se toma un café, son realistas y tienen dos dedos de frente, así que acaban de rechazar mayoritariamente la propuesta de una renta básica de 2.250 euros garantizada para todos, porque si bien la idea de vivir sin trabajar es golosa y tiene su puntito de aliciente, y aunque la automatización creciente pone en peligro el futuro laboral, han comprendido que el incentivo sería costosísimo por no decir inviable si cunde la moda ociosa, se debilitaría la economía y repercutiría en los beneficios sociales.

    O sea, que la paguita sí, pero luego tu de ahí te pagas el colegio, el hospital, la universidad y demás. Lo que vendría a ser un tomaydaca: paguita a cambio de beneficios sociales =quedarse como estaban.

    Eso sí, la campaña de la renta básica ha tenido mucho eco internacional, dado que organizaron incluso una manifa de robots por el centro de Zurich, repartiendo billetes de 10 francos.

    Seguramente si los españoles fueramos como los suizos, y sobre todo sin nuestros políticos fueran como los suizos, que no se pasan una en cuestiones de corruptelas, estaríamos también nosotros repartiendo excedentes y no contabilizando carencias y, lo que es peor, temiendo que en pleno siglo XXI nos retrotraigan a la checa y el gulag, o a la menesterosidad chavista o castrista o islamista….. aunque dice Poquito Iglesias que “Podemos es socialdemócrata”, como Fidel Castro, Chaves y Maduro.

    Arggggg!….si es que me atraganto con la risa, Boss…

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