Abuelita Paz

Keops prostituyó a su hija para financiar la pirámide. Franco, no

Dice la alcaldesa Carmena que solo un exiguo porcentaje de sus ideas llega a conocimiento del administrado. Son tantas que muchas se las calla para evitar que se colapsen las rotativas.

Dice también que no son exactamente propuestas de planes para llevar a cabo, sino ocurrencias para la reflexión. Ora la limpieza de los colegios, ora las colillas de los niños, con perdón; ora la policía de barrio, ora el nombre del Valle de los Caídos.

¿Pero el Valle no está en el ayuntamiento de San Lorenzo de El Escorial? ¿Tiene competencias la alcaldesa de Madrid sobre el Patrimonio Nacional y un municipio ajeno?

En fin, como es una ocurrencia, digamos que sí. ¿Y en qué consiste? En cambiarle el nombre. Ya no sería Valle de los Caídos, sino Valle de la Paz. Al leal saber y entender de la alcaldesa, el concepto Caídos tiene connotaciones de bando. Las bajas nacionales eran caídos, pero las republicanas, no.

Sí, es cierto, allí está la tumba de Franco, aunque no fue idea suya, ni de su familia, transformar el Valle en su mausoleo. Fue cosa de Carlos Arias cuando la inminencia inevitable de la muerte le hizo ver a su gobierno que no había nada dispuesto para albergar los restos del jefe del Estado.

Meses después se comentó a manera de chunga, que había sido así porque en su entorno nadie creía que Franco se moriría alguna vez. Lo cuenta Rufo Gamazo, un periodista zamorano que hasta el fin de sus días en 2014 firmó sus columnas con el seudónimo de Don Puro, como homenaje a Puro Cora.

Bueno, nos hemos ido. Que sí, que Valle de la Paz es un nombre muy bonito, como podría serlo Jardín de la Esperanza, o Roquedo de las Maravillas. Que se lo digan a los egipcios que llevan 5.000 años con la pirámide de Keops, y sigue siendo de Keops, un faraón absolutista donde los haya.

Un comentario a “Abuelita Paz”

  1. MIRANDA

    Además de cansinos, estos de Podemos resultan como poco pintorescos, Boss, nada que ver con el perfil standard de diputados, alcaldes o concejales .

    Iglesias, Errejón, Monedero, Echenique, Bescansa, Carmena, Kichi, Mestre, Alberto el de las rastas, el alcalde de Ferrol…. la verdad es que guardan poco parecido con el político europeo habitual.

    Y no pienso exclusivamente en la apariencia, en el hecho de saludar al Rey o subirse a una tribuna descamisado, desnudarse en un acto religioso, amamantar a un bebé en el Parlamento, pegarle a un colega, reventar una conferencia o acto de adversarios políticos, manipular las marionetas de los niños, cobrar de dictadores y apoyar a terroristas, que también, sino y sobre todo en esa querencia a dejarse llevar por las ocurrencias, y que estas estén siempre tan alejadas de los verdaderos intereses de los ciudadanos, esos que vendieron como prioritarios en elecciones y a lo largo de su densa actividad en el plasma.

    Porque a los españoles les preocupan muchas otras cosas más serias y graves que cambiar el nombre de calles y monumentos, laminar las tradiciones, cercenar el culto religioso, poner a las mamás a limpiar los colegios, y a los escolares a recoger colillas, promover la okupación de viviendas, y demás gilichorradas tautológicas.

    Sin olvidar que estos pintorescos salvapatrias demuestran, allí donde gobiernan, que ya son casta-casta fetén, con sus corruptelas, enchufismo, amor al vil metal y vaguería sistémica.

    Han vendido el “espectáculo” como “renovación”, las ocurrencias como “cambio”, como si el cambio fuera siempre para bien, para mejor. Como si necesitáramos un cambio a la venezolana o a la cubana….meu Deus!

    Han desplegado todo tipo de trucos mediáticos para convencer de que ellos, la pintoresca banda podemita, traen un tiempo nuevo donde no existirá la corrupción, la torpeza, el enchufismo….y que además reconducirá la economía, la salud, la educación…

    Han preñado de gracietas y guiños los mensajes populistas, revanchistas, secesionistas, proterroristas, antidemocráticos…esos que han devuelto a los escaños parlamentarios los prejuicios, los rancios odios de los abuelos, los ataques a degüello del “enemigo”, los Gal y la cal viva felipistas…y todo como quien cuela una guillotina con tricoteuses en una función de títeres.

    La yaya Carmena empezó con la depuración del callejero y ahora amplia el radio de sus ocurrencias a monumentos de envergadura, y no se conforma con cambiar el nombre, sino que quiere “revisar los valores que deben prevalecer en el monumento”, naturalmente según su código ultramontano.

    Pero tan pintoresco como la propia Carmena es pretender revisar los valores prevalentes…..!!!de un templo católico y una inmensa cruz !!! que preside el Valle ¿del Amor Hermoso?.

    Además, ya hace años se convino en despolitizar el lugar y que sirviera de homenaje dolorido a todos los muertos….¿por qué pues intentar ahora politizarlo de nuevo?
    ¿Por qué folclorizar un lugar sagrado que precisamente mantiene vivo el horror de la guerra para su rechazo perpetuo?

    “No hay nadie que quiera dinamitar la zona….” dice la alcaldesa de Madrid (!)

    Huuuuyyyyy, Boss ..Excusa no pedida, acusación manifiesta. ¿Se habrán planteado ya el reducir a escombros las obras todas de tiempos de la dictadura, incluidos los pantanos, puentes, universidades, hospitales, etc.?

    Viendo al concejal Bódalo repartir obleas uno está ya pensando en Palmira.

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