Camilo Maldonado

Balmis, Salvany e Isabel de Zendala

Hace unos días comenzó en Ferrol el rodaje de “22 ángeles”, una tv movie que narra la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, aquélla que partiendo de A Coruña el 30 de noviembre de 1803 bajo la dirección de Francisco Javier Balmis, va a conseguir la erradicación de la viruela en todo el mundo.

La clave de su éxito radica en la utilización de 22 niños como portadores de la vacuna que la mantienen fresca en sus cuerpos a medida que la reparten “brazo a brazo” en los distintos puertos a los que llegan. Jenner, el descubridor de la vacuna, declara: “No imagino que en los anales de la Historia se halle un ejemplo de filantropía tan noble y excelso como éste”. Y Humboldt recalca: “Este viaje permanecerá como el más memorable de la Historia”.

Ahora bien, no fueron 22 los niños utilizados como proclama el título de la producción, sino 28. Seis son descartados y devueltos a sus hospicios de Madrid, entre otros motivos, porque ya habían servido como portadores. En consecuencia, los 28 forman parte de la expedición como el que más.

Uno de los que queda fuera del viaje en barco es Camilo Maldonado, un muchacho de once años con un apellido que sugiere orígenes gallegos. Al pasar por Lugo el 14 de diciembre de regreso a Madrid, fallece y es enterrado en la ciudad, convirtiéndose de esa forma en la primera víctima de la expedición, en el primer héroe de la viruela.

En Lugo no existe ni la más leve referencia al héroe Maldonado, ni a su tumba, ni a su contribución contra la viruela, pese a haberlo intentado en 2010 la actual concejal Ana Prieto. Quizás ahora con el empuje televisivo sea un momento más oportuno para el necesario recuerdo y evitar que un día alguien pueda echar en cara a esta ciudad que ignora lo que en ella ha ocurrido, incluso cuando se trataba de acabar con la viruela en el mundo.

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