Lolita, la de la estafa

Leopoldo de Soto, el último banquero de la saga chantadina, había nacido el mismo año en que cae Lolita. En la fotografía, posa delante de las siglas de la entidad, BS, Banco de Soto. Su padre tuvo el olfato profesional para descubrir la tostada

Las adquisiciones de Lolita Conde Gestal para dotar de magnificencia el suntuoso Hotel Conde de Santo Domingo se multiplican. Vajillas, cuberterías, ropa de cama son encargadas con profusión a los más prestigiosos abastecedores y los pedidos comienzan a apilarse en la estación de Lugo, porque no todos son recogidos por los empleados de la mujer.

El 15 de diciembre de 1928, acuerda con Somoza que le devengará una renta anual de 48.000 pesetas por el alquiler del inmueble, al tiempo que anuncia la celebración de un fiestorro babilónico para inaugurar el palacete hotelero en el cual los camareros irán vestidos con el traje gallego.

A partir de ahí comienzan las desgracias. Se descubren varios impagos y cunde el nerviosismo. Losada, el capitalista de Viveiro, no solo se retira de la operación, sino que alerta a los suministradores del pufo que se avecina.

El hotel se desinfla más rápido de lo que se hinchó y de Lolita no vuelve a saberse hasta que los banqueros orensanos Soto, Pastor y de La Coruña comienzan a recibir las visitas de una mujer llamada María Luisa Socarrera Gestal, que se hace acompañar de la niña Anita Cid Conde, prima y sobrina de Lolita, respectivamente.

María Luisa pretende obtener créditos en torno a las 7.000 pesetas y para ello exhibe avales firmados por clientes de reconocido predicamento en el banco, como son Francisco Villanueva, Junquera, Castor Eiré o Alanís. Ante semejantes valedores, la operación no encuentra dificultades, hasta que el chantadino Soto sospecha, consulta y descubre que las firmas son falsas. Lolita les ha escrito con motivos intrascendentes y al contestarle, se ha hecho con las rúbricas para imitarlas. María Isabel conduce a Lolita y ambas son detenidas, momento en el que acaba la irresistible ascensión de Lolita Conde, la de la estafa.

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