José Moreno y Arturo Cayón

Kenley Lass y su medalla

El litoral lucense es una franja de terreno propicia para la llegada de cosas, dicho así, en general, porque general también es la naturaleza de lo que hacia allí trae el agua, o el aire.

En 1922 y 1928, el conde de Fontao, José Moreno Osorio, y el médico mindoniense Arturo Cayón Fernández son partícipes de la misma experiencia, pues a sus respectivos domicilios de Fazouro y Mondoñedo arriban sendas palomas mensajeras que han atravesado las partes correspondientes del océano Atlántico y el mar Cantábrico que separan esas tierras de Lugo y algún punto de Inglaterra.

En el primer caso, el de Fazouro, la paloma muere en vuelo y cae pocos kilómetros después de haber dejado el mar. Está identificada como “1065-NURP – 21-UU”, lo cual quiere decir que es la 1.065 de la National Union of Racing Pigeons (Unión Nacional de Palomas de Carreras o Mensajeras), y que es un animal nacido el año 1921, aunque en aquel momento nadie sepa a ciencia cierta qué significa aquella ensalada de claves. Pese a ello, la proximidad de la I Gran Guerra alimenta sabrosas especulaciones, que tendrán su confirmación en la Segunda Guerra Mundial, cuando en marzo de 1945 se condecore a la llamada Kenley Lass, paloma “NURP – 36 – JH.190”, por ser la primera en ser utilizada con éxito para las comunicaciones secretas sobre un agente enemigo en la Francia ocupada.

El 25 de junio de 1928, la segunda paloma entra por la ventana del doctor Cayón, hermano de Pilar, siendo ésta novia de su colega Luis Pimentel. (Se casarán en 1930).

Se identifica como “NUHP-25-F-2223”; es decir, tiene tres años _ nace en 1925 _ y pertenece a la National Union of Homing Pigeons. En este caso está viva. Arturo Cayón la alimenta durante aquella tarde y al día siguiente la suelta, observando que toma la dirección nordeste.

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