El superviviente de O Corgo

Panorama tras la batalla

La cifra de muertos o desaparecidos en el Desastre de Annual de 1921 ronda los ocho mil. En todas las ciudades hay familias afectadas y quienes no lo han sido directamente, conocen casos a su alrededor.

La investigación encargada para averiguar las causas de lo sucedido, llamada Informe Picasso porque recae en un general que es tío del pintor, desaparece de la circulación después de la guerra del 36 ya que Franco no sale bien parado de lo que allí depone el general Batet, que acaba siendo víctima de sus palabras.

Pero el Desastre es también aprovechado por la picaresca, como no puede ser de otra forma tratándose del país donde alcanza sus mayores desarrollos.

Ocho años después del Desastre, durante la primera semana de diciembre de 1929, en la casa de Ruperto Fernández de Segovia se presenta un individuo de 31 años, domiciliado en Madrid. Le acompaña su mujer, Perfecta Bello, y ante el segoviano relata una historia de heridas, cautiverios, pérdida de memoria, operaciones y sanación tan compleja que finaliza con un resultado no menos sorprendente, ya que la concluye diciendo que él es su hijo Ángel, a quien don Ruperto y su esposa daban por muerto en Annual desde 1921.

La versión viene avalada por las especulaciones de la prensa sobre la cifra de muertos, que suben y bajan en más de tres mil según unas informaciones y otras.

Pero los Fernández miran y remiran a aquel individuo que algo sabe de ellos, y cuando no, se escuda en haber perdido la memoria. Al final acuerdan que no es Ángel y lo echan de casa. El hombre y Perfecta deambulan llorando por las calles de Segovia, como es lógico en un hijo rechazado, hasta que los detiene la policía y se demuestra que se trata de Gerardo Fernández, natural de O Corgo y superviviente de Annual, eso sí.

Comenta