Luces y sombras

En sede municipal

Alborea noviembre este fin de semana y desde él, como manda el calendario, se divisan las dos conmemoraciones más importantes de la historia del hombre occidental, la de las sombras y la muerte, y la de la luz y la vida.

Esto ha sido así desde que se nos pierde la mirada hacia atrás, por razones de pura astronomía. Las costumbres y las religiones se han amoldado a una fuerza superior que arranca de las primeras interpretaciones del cosmos, sencillas en sus planteamientos, pero fundamentadas en sus motivos. No ha lugar aquí para ir más lejos, entre otras razones, porque hay fuentes de fácil acceso donde todo ello se analiza con detalle.

Tanto una celebración como la otra tienen raíces paganas, religiosas, científicas y supersticiosas. Lo cierto es que están ahí y sin ellas no se explica nada de lo que ha hecho el hombre desde el año 0 hasta aquí; y cuando decimos nada, no es una exageración.

El ayuntamiento de Madrid, en su infinita ignorancia antropológica trufada de rivalidades ideológico-políticas, ha plagado la celebración de noviembre, la de las sombras y los muertos, de docenas de actos aquí y acullá.

Como en vez de llamarse Día de Difuntos, se llama esa horterada de Halloween, les parece que es algo laico y muy sano, como el brécol. En cambio, la de la luz y la vida de diciembre no les hace pizca de gracia y ya se atisban medidas disuasorias, no vaya a ser que a los madrileños les dé por celebrarla demasiado.

Como primera medida, Carmena va a desterrar el belén del concejo hasta Colón, y así no tendrá que verlo ella cuando entre por las mañanas. Dice que no representa a todos los vecinos. En cambio, Halloween los representa pistonudamente. Muertos vivientes que se mueven en las sombras de la ignorancia.

Y todo a los pies de Cibeles, que es diosa vengativa do las haya.

4 Comentarios a “Luces y sombras”

  1. forneas

    “EL ABC”, en su apartado de CURIOSODADES de hoy, habla de la Cibeles.
    saludos.

  2. Aureliano Buendía

    Personalmente, y aunque católico de nacimiento y bautizo, la vida me ha hecho evolucionar hacia posiciones cada vez más próximas al agnosticismo. Acerca de la jerarquía de la iglesia a la que en teoría sigo perteneciendo, siempre he tenido una posición crítica.

    Antes, por su renuencia a adaptarse a los cambios sociales, cuando la única razón de que la Iglesia haya sobrevivido 2.000 años ha sido, precisamente, su capacidad para evolucionar con el entorno.

    Ahora, en cambio, les critico porque me parece que se están pasando de frenada o, más bien, de acelerón. Las posiciones declaradas del actual Papa, cuyos discursos distingo malamente de los de Pablo Iglesias, me parecen absolutamente desafortunadas. La necesaria evolución no implica el pasarse, de forma repentina y con armas y bagajes, a defender las posiciones de tus enemigos acérrimos y naturales.

    Hecha la introducción anterior, podemos realizar algún comentario sobre el recurrente tema de la izquierda española y su fobia anticatólica. Remarcando, en primer lugar, que su patológica obsesion se dirige, exclusivamente, hacia la religión mayoritaria en España. Se pretenden laicos, pero en realidad son anticatólicos, que es bien distinto.

    Y, en su frenética persecución de todo aquello que pueda oler a Iglesia, no se dan cuenta de que la tradición judeo-cristiana es la base de nuestra civilización actual, y de nuestra cultura, de nuestro acervo común, de todos, incluidos nuestros rojos de salón.

    En nombre de su cruzada anticatólica, llegan a rozar el ridículo, cuando tratan de potenciar eventos muy respetables, como el Halloween, pero totalmente ajenos a nuestra tradición cultural y social.

    Pero, una vez más, y como vengo repitiendo, nadie debe sorprenderse: los electores de Madrid, tienen, exactamente, lo que votaron. Supongo que una parte de los que apoyaron a Carmena (y todo lo que se ocultaba tras su maternal figura) no estarán muy de acuerdo con estas actuaciones municipales. Pero eso, hay que pensarlo antes. El voto, una vez que lo depositas, deja de ser tuyo, y nunca sabes lo que el destinatario hará con él.

  3. Paco P. Fernandez

    Quizá , que por ser herederos de la cultura judeo-cristiana, sea por lo que tenemos incrustados en los géness la persecución a nuestra propia cultura y tradiciones occidentales. También es de tener en cuenta, a favor de la fiesta de Halloween, no es importada, es de Irlanda y de fuertes raíces celtas, llevada por emigrantes y “reivindicada” recientemente. Personalmente, me preocupa a donde van a llegar las fobias izquierdo-nacionalistas en su persecución a los que tenemos raigambre católica. Lo digo, en “plan regodeo”, ya que vivo en Valencia, tengo casa en la Ribeira Sacra, estudie siete años en los Escolapios; con los Jesuitas ( incluido el actual Pontifice) trabaje varios años en varios países de América, y, mis hijos estudian en el CEU. ¿será que me estraditaran y retornar como exiliado a mi Galicia?.

  4. rois luaces

    Por cierto, no sé por qué se pierde la sana tradición de ponerle el artículo al apellido de las señoras; p. ej.: Qué bien le sienta a la Carmena ir de bruja en Noviembre

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