Año de Nieves

Nieves al habla

A Maduro le ha estallado el régimen a la altura del bigote y es de suponer que a estas horas lo tenga chamuscado, sino desaparecido por completo.

La explosión ha sido brutal, demoledora, con la carga colocada en las tripas del sistema y la onda expansiva hacia afuera, haciendo que todo se tambalee a su paso. En fin, entendámonos; todo lo que en Venezuela puede quedar de estable y democrático, que tampoco es mucho.

El fiscal que actuó en el caso contra Leopoldo López, Franklin Nieves, no ha aguantado por más tiempo las presiones del gobierno y se ha escapado a los Estados Unidos para soltar la gallina. Maduro le obligó a presentar pruebas falsas contra López con el fin de justificar la pena solicitada.

Una cosa es sospecharlo, y otra es oírselo de boca del fiscal. Si no lo han visto ya, búsquenlo aquí (http://bitacoradecora.galiciae.com/), porque merece la pena, y aunque el hombre no se exprese con la facilidad de palabra que se le supone a uno de los fiscales de más trayectoria en el Ministerio Público venezolano, es reconfortante comprobar los casos en los que se cumple la famosa sentencia de Abraham Lincoln: Se puede engañar a algunos todo el tiempo y a todos algún tiempo, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo.

Franklin Nieves puede convertirse en la prueba viviente de Lincoln. En determinado momento de su retractación, dice: No podía dormir sabiendo que estaba continuando con una farsa que violaba los derechos de López.

Algo es algo. Otros muchos sí pueden dormir a la pata la llana, e incluso los hay que se niegan a condenar la tiranía de Maduro. ¿Seguirán en las mismas después de escuchar las manipulaciones judiciales de Nieves?

Ni lo duden. Antes de abjurar de Maduro, pasarán por la fase de decir que el fiscal se ha vendido al imperialismo yankee.

Un comentario a “Año de Nieves”

  1. Aureliano Buendía

    Pues el régimen que le ha explotado en los bigotes a Maduro, se considera artículo valioso y digno de importación por alguno de los llamados partidos “emergentes”, en esta España de nuestros dolores.

    D. Pablo Iglesias, con serias posibilidades de ocupar la Vicepresidencia del Gobierno a partir de las próximas Navidades, se negó a condenar la condena (valga la redundancia) impuesta al opositor venezolano Leopoldo López.

    Juan Carlos Monedero, padre ideológico de la criatura Podemos, fue más allá, tachando de terrorista a López y considerando totalmente justa su condena.

    ¿Alguien espera que rectifiquen sus anteriores posiciones, estos buenos muchachos?. En absoluto. La culpa seguirá siendo del imperialismo yanqui, y este fiscal que ahora ha destapado la maloliente olla del juicio a Leopoldo López, un sicario que se ha pasado al enemigo.

    No nos escandalicemos demasiado con estas situaciones. Por el momento, las tenemos muy lejos, con el océano por medio. Tal vez después de las elecciones tengamos el placer de contemplarlas más de cerca.

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