Retorno a Fuengirola

Girón recibido en Cataluña

Tanto ir juntos por el Si y ahora resulta que las CUP tienen diez escaños y el futuro de Cataluña en sus manos. Ítem más, un futuro en el que no quieren ver a Mas ni en pintura; aunque claro, como ahora lo imputan por desobediencia grave, prevaricación, malversación y usurpación de funciones, ya les cae más simpático, porque a ellos lo que les conmueve es desobedecer a manos llenas.

Es increíble que sus seguidores les hayan hecho caso y votado, cuando lo suyo es desobedecer. El seguidor ideal de las CUP es el que va a sus mítines, les escucha y después vota al PP. Para ser coherentes.

Son los hijos del Libro Rojo del Cole, aquella publicación danesa de los setenta que tantos dolores de cabeza levanta y que Cristina Almeida reparte en lotes entre los colegios públicos cuando es concejala. Para salvarse de las críticas que le llovieron por manipuladora había dicho: “¿Cómo que me llevo el ascua a mi sardina, si yo soy comunista y el libro es ácrata?” Había quedado precioso.

Los de las CUP no aguantan a Mas, ni a España, ni a Europa, ni a la OTAN, ni a la UNICEF, ni a la ley de la gravedad. “A veces no nos aguantamos ni a nosotros mismos”. Es de imaginar que si oyen hablar de la disciplina de partido, salgan corriendo por el lado opuesto. ¿Disciplina? Suena a convento.

Pero aún así tienen ideas muy interesantes. Por ejemplo la creación de universidades laborales y un sistema de seguridad social piramidal, cuyos objetivos sean cumplir las situaciones de vejez, viudedad, orfandad, desempleo, jornada laboral reducida, vacaciones pagadas y una red de asistencia sanitaria con atenciones médicas y hospitalarias. Exactamente lo que dijo e hizo Girón de Velasco.

Y es que los extremos acaban por tocarse y en ocasiones, por magrearse.

2 Comentarios a “Retorno a Fuengirola”

  1. Aureliano Buendía

    Pues a mí no me disgustan estos muchachos de las CUP.

    Escuché, un día de éstos, una entrevista con el tal Antonio Baños, líder actual de la organización, y le encontré coherente, en lo que tal calificativo pueda ajustarse al caos en el que se resumen sus propuestas políticas: salida de la UE, salida del euro, salida de la OTAN, salida de España… ¡estos chicos quieren darse de baja de todo!.

    Estoy seguro de que, si hubiera alguna posibilidad de trasladarse en masa a alguna de las lunas de Júpiter, éstos la aprovecharían, por salirse de este mundo capitalista y alienador.

    Tienen otras cosas buenas, y llamativas: en todos los partidos, se habla de limitar la permanencia en un cargo a dos legislaturas. Los de la CUP lo tienen limitado… ¡a una!. Que a nadie le dé tiempo, no ya a pegarse al sillón, sino a calentarlo.

    Coñas aparte, pienso que esta gente enlaza con la tradición anarquista que, durante los siglos XIX y XX, hasta la Guerra Civil y la oprobiosa, tuvo mucho arraigo en Cataluña.

    La historia no hace más que repetirse, especialmente en sus episodios más chuscos o dramáticos.

  2. bartolo

    Como nos descuidemos, en vez de desarrollar una democracia equilibrada, digna, serena y limpia, corremos el riesgo de perder el tren otra vez; tras incorporarnos a las naciones avanzadas del entorno, bajo el coste de de perder la independencia en diversas áreas para construir la Unión Europea, no hay que olvidar aquella frase de Marx en “El 18 de Brumario de Luis Bonaparte, referida a Hegel y su idea de que la historia se repite, la “verdad” del marxismo afirmaba que los sucesos históricos, ocurren dos veces, uno como tragedia y el otro como farsa.

    Pues bien, la historia nos pasará factura si no nos la está pasando ya, por varios motivos, una vez mutilado el humanismo en la educación, y sustituido por la economia -la financiera-, al punto de que el primero estaba más desarrollado en el Siglo de Oro y la Ilustración.

    Los partidos políticos han degenerado tanto, sin que los ciudadanos corrientes nos dieramos cuenta desde aquellos primigenios dirigentes y militantes que dieron lo mejor de sus saberes, su tiempo y ejemplos de grandeza, con el fin de erradicar la discordia y cimentar un futuro y que paulatinamente fueron pasando al ostracismo o a la tumba, comenzaron entonces a nutrirse los partidos, de personajes y personajillos especialmente en sus cúpulas, mucho@s llevan casi 30 años en el candelabro…. para la mayoría de los cuales toda su ambición se ha limitado a hacer carrera y de ahí para abajo de la política un medio de vida, cuidando de no moverse para poder salir en la foto.

    El mal ya está hecho, y el desprestigio de los políticos cimentado, veremos que nos depara el devenir del futuro próximo con la nueva hornada que irrumpe debido a los errores de otros.

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