El pleito del bikini

Una muchacha que no piensa ceder

Un parque, una chica, un bikini. La combinación actúa como el trinitrotolueno a los ojos de un grupo de mujeres musulmanas que explota al grito de “inmoral” y la emprende a golpes contra la carne que se alberga entre las dos piezas de ropa.

Ocurre en Francia, país de mayoría católica _ hasta el momento _, significada tierra de acogida y digno representante de lo que conocemos como civilización occidental, un magma de convicciones democráticas, tolerantes, abiertas al avance de las ciencias y proclives a las libertades individuales siempre que no atenten contra la libertad colectiva.

Una plaza pública, una pareja de recién casados, un beso. La combinación actúa como en el caso anterior y un grupo de hombres increpa a la pareja que implora el perdón con las manos unidas pidiendo disculpas. Lo entendí. Ocurría en Marruecos y durante el Ramadán. ¿Quiénes éramos nosotros para imponer en público unas costumbres que ofenden el sentimiento colectivo, aunque el beso, casto como de aquí a Lima, estuviese exento de cualquier intención provocativa o desafiante?

El caso de Francia puede magnificarse o tomarse como excepcional, pero en cualquier caso es significativo. Muchos de los musulmanes que se trasladan de sus países a Europa lo hacen sin abandonar su intolerancia para con las conductas ajenas, y otros, esperemos que menos, sueñan con acabar imponiéndola gracias a que un día pueden convertirse en mayoría. La situación en Francia es la más cercana a ese futuro.

Es evidente que allí confluyen hoy dos extremos incompatibles salvo que uno claudique. Si se pliegan los valores existentes sería tanto como renunciar a la cultura. Si no lo hacen los que llegan, el conflicto está asegurado.

Las francesas han comenzado a difundir sus fotos en bikini dentro de espacios públicos. No parecen dispuestas a ceder lo más mínimo.

2 Comentarios a “El pleito del bikini”

  1. dudas

    Los franceses tienen sentido de patria,de unidad,de convicciones sociales y morales y de cultura como para poder afrontar un problema de esta naturaleza.Desgraciadamente aun estan recientes y a flor de piel acontecimientos que,en comparacion,esto,seria una anecdota.
    Tengo dudas de cual seria la reaccion de la sociedad española en un caso semejante,pero no es descartable que tirasemos por la calle de en medio aun a costa de pegarnos un tiro en el pie.

  2. David Hortas segarra

    Si hace veinte siglos, hubiese existido Internet, lo de los panes y los peces de Jesús en el monte sito en las cercanías de Betsaida, hubiese sido completamente diferente.

    Sin ningún genero de duda, alguien habría colgado en la red, que a la salida sur de la ciudad, había un “Levi´s Corner” (especie de Mc Donald´s, pero en judío), que por los 200 denarios que tenia en su poder Felipe (que era el administrador de los apóstoles), fue capaz de suministrar las 5000 hamburguesas que se zamparon los que acudieron al mitin del Nazareno.

    Pero Internet, no existía, y lo que allí ocurrió, solo pudo llegar a ser conocido en nuestros días, porque lo escribieron Mateo, Marcos, Lucas y Juan, que viene a ser algo así, como si hoy en día mentásemos a Rubido, Marhuenda, Pedro J. y Cora.

    A los cuatro Evangelistas, lo de ir a la hamburguesería a por la pitanza, les pareció de lo mas vulgar, y como se trataba de dejar en buen lugar al jefe, les salio lo de los dos júreles y las cinco bollas, que quedaba mucho mas bonito, y al fin y al cabo, bien cierto era, que quien pago la ronda fueron ellos y por tanto, “el que paga, manda”, refrán transportado a lo largo de los tiempos, hasta nuestros días, y si no, que se lo pregunten a Tsipras, que lo entendió perfectamente en cuanto se lo dijo Merkel.

    ¿Qué tiene que ver eso con el tema de hoy?

    Pues que hoy, existe Internet, y nuestros evangelistas actuales, reconvertidos en cronistas de la actualidad, y tal vez acuciados por la sequía veraniega, que además de liquida, también es informativa, intentan colarnos epístolas morales, aunque para lograrlo, tengan que convertir a una “choni” de Reims, en victima propiciatoria de islamitas enfervorizadas, que no eran otra cosa que “chonis” pero en versión musulmana.

    Lo critica el Alcalde de Reims, Arnaud Robinet, poco sospechoso de haber montado un “Versión Original” galo, puesto que es militante de la misma cuerda que nuestro Mariano

    https://twitter.com/ArnaudRobinet/status/625240016319586304

    https://twitter.com/ArnaudRobinet/status/625240227515396096

    (Traducción 1: “Estos pseudo comentaristas, comienzan a cansarme. Ser el blanco de comentarios injuriosos, dan a veces ganas de abandonarlos”)

    (Traducción 2: “Si, yo llamo al apaciguamiento, pues nadie conoce el fondo de este asunto. Dejemos a la justicia y a la policía realizar su trabajo”)

    Pero es que, además, en todas las crónicas que he llegado a leer, la chica del bikini, no ha sido capaz de afirmar que la agresión fuese producida por razones religiosas, todas las manifestaciones en ese sentido, han sido fomentadas por formaciones políticas de carácter xenófobo.

    Y finalmente, cuando iba a terminar este escrito, llega a mis manos la información de “The Independent”

    http://www.independent.co.uk/news/world/europe/france-defended-bikinis-from-muslims-following-attack-that-had-nothing-to-do-with-religion-10421569.html

    En definitiva “chonis” que ya se habían pegado el día anterior, y ya que pasaban por ahí, aprovecharon para volver a zumbarse.

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