Chefs en master


El hábito del huevo frito

Llevo meses preguntándome por qué se suceden, uno tras otro, formatos de programas televisivos alrededor de la cocina, los cocineros, lo que se come en cada rincón y lo que se deja de comer. TvE llegó a programar tres espacios seguidos con los guisotes como eje central.

Todas las respuestas que se me ocurrían acababan siendo insatisfactorias. ¿Tendremos hambre atrasada de cuando las glaciaciones? No puede ser, se habría manifestado mucho antes. Los que de verdad pasan hambre ni pueden ver estos programas, ni les interesan, ni les calman sus carencias.

¿Se habrá despertado un repentino interés hacia la gastronomía? Tampoco van por ahí los tiros. Néstor Luján, Cunqueiro, la marquesa de Parabere y Caius Apicius, que son los que saben, siguen siendo leídos por los mismos. Incluso a Camba y a Cunqueiro les quieren sacar las calles.

Y así varias explicaciones que se disolvían como azucarillos nada más ser planteadas, hasta que dio en inspirarme santa Teresa de Cepeda y Ahumada con el secreto de tanta arte culinaria. Observa, me dijo la abulense de los pucheros, que toda la política actual se basa en componendas de dispares elementos, las encuestas se cocinan y los pactos se amalgaman con bechamel a la espera de ser gratinados. Los estofados se cuecen fuera de las urnas y si alguno molesta, se le fríe, se le asusta o se le escalda. Hay sopas de siglas que funden el misterio antes de emplatar. Y de cómo aliñan las ensaladas, ni te enteras. Llevan décadas preparando la crema catalana y si no les sale ahora, cortan la leche. Quieren darle la vuelta a la tortilla y aducen que hay que echarle huevos. Agitan para ponerlo a punto de nieve y lo hacen todo por la pasta y por desplumar. ¿Cómo quieres que no se aficione la gente a los fogones?

Un comentario a “Chefs en master”

  1. LO QUE ELLA GUISE QUE ELLA SE LO COMA.

    Hoy nos toman mas por tontas que nunca.
    Han salido hasta de debajo de las piedras mesias con coletas (el tridente lo lleva escondido), monjas redentoras y lo curioso es que no te dicen que vayas a misa sino que votes a los partidos mas anticlericales que hay.
    Y la Iglesia, esa, la Universal pues ya sabes a partir de ahora la Iglesia seran millones, una por cada pueblo de España. Hasta la Iglesía se va poder personalizar, por ejemplo la Iglesia de Carmena, la de Colau etc.
    Para todo, hay para todo.
    Yo soy de la iglesia de Bueu ¿y tu?.
    Yo de la de Escairon.
    Y yo de la Iglesia de los García.
    Potaje para todos, faltaba mas.

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