Igualados por abajo

Nadie con cierto grado de información duda que en la batalla por la igualdad queda un amplio espacio que conquistar. Estamos muy lejos de la perfección en nada.
Donde surgen las discrepancias es a la hora de interpretar en qué consiste esa igualdad y qué métodos se van a utilizar para conseguirla.
Se viene entendiendo que la igualdad a la que se le rinden ministerios atañe en exclusiva a la de género; no a la que debería afectar a todos los humanos, haciendo iguales a madrileños, catalanes, riojanos y turineses. Conviene tenerlo presente.
Desde que existe un ministerio del ramo, su actuación se ha substanciado en inaugurar un confesionario telefónico para maltratadores, donde les van a tratar muy bien; en intentar la inclusión de miembra en el DRAE manu militari, lo cual suena a violación, y en cifrar todo el éxito de la operación si se consigue una nueva masculinidad, lo cual nos indica que nuestra masculinidad no es del agrado del ministerio y nos van a imponer otra que se les ha ocurrido. Pavor me da. Entre eso y nuestra responsabilidad en el cambio climático y en la matanza de Texas, estamos a punto de presentarnos en una comisaría y decirles:
_Señores policías, deténgame; por mi culpa se están derritiendo los polos, tengo la masculinidad caducada y además no pasé la ITV del Volvo.
Es de temer que cualquier día Solbes nos acuse de la crisis. Claro que como todavía no hay mucha, ¡no nos van a culpar de algo que no existe! Por ahí estamos salvados. Como dijo a los gallegos un político para excusar la falta de carreteras:
_¡Es que, claro! ¡Tienen ustedes unas montañas tan altas…!
Lo dicho. Pronto seremos iguales: todos culpables.

6 Comentarios a “Igualados por abajo”

  1. SEito

    Digno de “La Codorniz” de los mejores tiempos y por eso , motivador de sonora carcajada,en medio de esta mañana rara de Junio .
    Que el Ministerio de la Igual Da quiera meterse con la fecha de caducidad de mi masculinidad , mientras no se preocupa ningún otro Ministerio de mi Precarie Da Laboral , me hace pensar que l@s “ramistas” de esta fiesta se la montan en su finca particular , aunque en casa damos la ayuda .
    De la Oro/Ortografía mejor no hablar , que encima se lo creen a pies juntillas , para quitarnos inversiones y llevarlas donde siempre los ponen de rodillas .

  2. Jabato

    Pero, Sr. Cora, ¡si de la crisis (la que no existe) ya nos acusó Solbes!. ¿No recuerdan los lectores de esta bitácora y Vd. mismo cuándo atribuyó la escalada de precios a que los españoles no habían interiorizado el euro, entre otras lindezas?. Cierto por otra parte, los españoles no hemos interiorizado el euro, quizá porque no nos lo introdujeron, sino que nos lo clavaron, que no es lo mismo. En fin, esta es otra historia.

    Al hilo de la bitácora de hoy, y en lo referente a lo de “todos culpables”, hay que decir que la externalización de la culpa, el atribuir los males que padecemos a cualquiera menos al Gobierno de turno, es algo en lo que terminan cayendo todos los políticos, con más o menos descaro. Ahora estamos quizá en una fase de las más altas, porque, en el permanente derroche de manipulación con que nos regalan nuestros gobernantes (no hay crisis, no se negocia con terroristas, la culpa es del PP…) se dan dos circunstancias claves y coincidentes, que determinan que dicha manipulación alcance el máximo efecto: el emisor de las consignas no tiene vergüenza y el receptor no tiene criterio.

    Haciendo una breve referencia a la Ministra de Igualdad, Excma. Sra. Dª Bibiana Aído, quisiera decir que, más que responder a sus manifestaciones, que parecen más dignas de una buena actuación del difunto Gila (el teléfono del maltratador me recuerda a aquel Gila vestido de soldado y, en plena guerra, hablando por teléfono con el “enemigo”). Digo, más que responder al literal de sus manifestaciones, habría que fijarse en el trasfondo ideológico de las mismas.

    Habrá quién me pregunte, ¿pero de verdad crees que detrás de semejante parida puede haber algún trasfondo ideológico?¿no será más bien un trasfondo etílico o cannábico?. Pues no, señores, si nos fijamos bien, esta señora trata de redefinir conceptos como la masculinidad, e intenta reconducirnos desde una masculinidad “mala” a una masculinidad “buena”. ¿Quién establece la diferencia?. Ella, naturalmente, constituida en intérprete suprema del bien y el mal, en este ámbito de la igualdad de sexos.

    En la misma línea, se pregunta esta distinguida prócer (no me da la gana de llamarla prócera) por qué el lenguaje no puede cambiarse a voluntad para hacerlo coincidir con sus propias ideas. Es más de lo mismo, el lenguaje malo (o sexista) y el lenguaje bueno (o progresista). ¿Quién es el legitimado para juzgar su adecuado uso?. Adivinen.

    En resumen, un Gobierno del corte del que actualmente tenemos no sólo pretende marcarnos lo que podemos y no podemos hacer (para lo que está legalmente capacitado, dentro de los límites constitucionales) sino que pretende indicarnos igualmente lo que debemos pensar y decir. Se trata de fabricar a medida al “buen ciudadano”, teniendo en cuenta siempre que sólo será buen ciudadano aquél que se integre perfectamente en el sistema. De ahí a decir que los discrepantes tienen que ser “reeducados” sólo hay un paso. Por cierto, a los que ya hemos superado la edad para recibir la asignatura de Educación para la Ciudadanía”, ¿no se nos podría dispensar un programa acelerado de reciclaje?. Sería una gran idea, un amplio programa de “Reeducación para la Ciudadanía”, orientado a los que hemos tenido la desgracia de nacer antes del advenimiento de Z en carne mortal.

    Puede que parezca un pelín dramático en exceso, pero me parece que estamos iniciando el camino de “1984″ (Orwell), para terminar en la estación final de “Un mundo feliz” (Huxley).

    En cualquier caso, no debemos olvidar que tenemos justamente, no sé si lo que nos merecemos, pero sí lo que hemos querido (ratificando este deseo no más de dos meses ha). Y el que tiene lo que quiere, poco puede protestar.

  3. Fabio

    Pois a min, non hai moitos anos, a mesma señora feministísima que agora é vicepresidenta, metíame na cadea se ousaba me negar a faceres aquel servicio militar “solo para varones” (que só desapareceu, por certo, cando no goberno estaba o PP). Naquel tempo, nada lonxano, Fernández de la Vega, “viceministra” de Xustiza, consagraba ás súas enerxías a perseguir aos mozos varóns que, convencidos da necesidade de terminar cos “roles sexistas” tradicionais, non entendían que tivesen que sufrir un ano de traballos forzados polo feito de nacer varóns.

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