El esborcio del firulillo

Eso es hablar claro

Errejón desató una marea de comentarios por una frase lanzada al viento de las redes sociales, pero a diferencia de otras anteriores, no se destripa su contenido, sino que no se entiende. Su amigo Iglesias sale en su ayuda y dictamina: “Ser intelectual es jodido”, como diciendo, yo tampoco sé de qué va, pero es que Íñigo es mucho Íñigo.

Vamos a ver si profundizamos en el misterio. La sentencia de marras dice así: “La hegemonía se mueve en la tensión entre el núcleo irradiador y la seducción de los sectores aliados laterales. Afirmación – apertura”.

Hablamos de hegemonía, que es la primera palabra y sobre la que se expone el argumento posterior. Bien, pues hegemonía es la supremacía de un poder sobre otro. Puede referirse a España, a Bielorrusia, a los Estados Unidos, o a lo buenos que son los chinos jugando al tenis de mesa, pero va de eso.

Añade a continuación que esa hegemonía se mueve en la tensión existente entre “el núcleo irradiador” _ el sol, la metrópoli, el líder… _, y “la seducción de los sectores aliados laterales” _ los planetas, las colonias, los estados asociados, los militantes…_, para terminar estableciendo la parte más críptica del mensaje, pues las dos últimas palabras cuelgan de la frase a modo de conclusión sin que nuestra corta intelectualidad nos permita concluir nada.

No se puede decir que no hayamos puesto interés, pero lo cierto es que el esfuerzo realizado nos desazona y nos poliniza, como ocurre después de leer a esos personajes de Forges que hablan de “la introspección eutrapélica mediante los efluvios del manguito rotador del húmero”.

Como dice su jefe, es jodido ser intelectual, pero mucho más jodido es no serlo y quedarse in albis ante tanta ciencia como la que aquí se destila.

Un comentario a “El esborcio del firulillo”

  1. sergio

    De momento el personaje escribe en el Twiter y nos echamos unas risas. Como llegue a escribir en el BOE a ver quien se atreve.

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