La ley del depende

Viñeta de Costa

Habíamos quedado en marzo que ya no existían imputados, sino investigados, pero se ve que el eufemismo estaba traído por los pelos porque hoy casi nadie lo dice.

Da lo mismo. Nunca fue un tema de altura, porque no es el huevo, sino el fuero. Y ni con ésas, porque los eminentes juristas que nos alumbran y deslumbran a cada paso mantienen posturas muy… cómo diríamos, muy chiripitifláuticas aprendidas en foros que ni te cuento.

Así por ejemplo, el profesor Iglesias, don Pablo, en menos de quince días ha defendido una sesuda tesis y su contraria sin pestañear, lo cual tiene un mérito enorme, porque es como si Newton presenta la ley de la gravedad, y a las dos semanas, la ley de la levitación.

Hablando de los problemas judiciales que afectan a la pirómana revientacuras llamada Rita, dice que su caso no es para dimitir porque hay imputaciones e imputaciones, que ella solo defendía los derechos civiles cuando augura a los miembros de la Iglesia que “arderéis como en el 36”, y que las imputaciones graves solo son las de la corrupción.

Pero claro, como días antes había tenido que defender la imputación de Tania y como ésa sí era por corrupción y nepotismo, el argumento se le despeñó desde las cimas de la desesperación. Esperamos en breve una tercera tesis para el siguiente caso que sin duda estará a la altura de las dos anteriores.

En esa misma línea de jurisprudencia bamboleante ya esbozada por Groucho al exponer sus principios _ y si no le gustan, tengo otros _, también se recuerda estos días lo que pensaba Manuela Carmena sobre los políticos imputados cuando solo era juez, y lo que piensa ahora, cuando los tiene sentados en su equipo de gobierno.

Ya lo dijo Fernando Costa en el Can-Can, en la fracción de un segundo, cambia la opinión del mundo.

2 Comentarios a “La ley del depende”

  1. SEito

    Si a la mayoría del funcionariado se les aparta por decreto a los 65 años, sean buenos o malos, prescindibles o imprescindibles, que alguien me explique la razón oara mantener en sus puestos a los jueces más allá de esa edad y a los políticos más allá todavía, ocupando puestos de mando sobre la administración pública .

  2. Bartolo

    En temas de imputados, investigados etc. casi mejor no entrar, si uno quiere ser ecuánime, porque no se salva ni el tato, si nos referimos a partidos políticos. !En fin!….

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