Satisfaction

Carmona, medio satisfecho. La otra mitad la tapa Carmena

Antonio Miguel Carmona afirma sentirse medianamente satisfecho después de saber que Zapata no será concejal de Cultura, pero sí edil. Imagine Carmona qué sentirán los otros, los que creen que Madrid ha rebuscado entre lo más miserable de la condición humana para ponerlo al frente de sus destinos. ¿Poco satisfechos? ¿Nada satisfechos? ¿N/C, como se gradúa en las encuestas?

La verdad sea dicha, el margen para la indignación es relativo. Entre los que votaron el zapatismo a conciencia y los doce millones de españoles que se quedaron en casa para ver los resultados por la tele en plan unamuniano “que voten ellos”, los desmanes comienzan a tener justificación.

Más que satisfecho por la mitad, Carmona está asustado por entero. En su campaña había propuesto un Madrid limpio, culto y próspero; un Madrid con referencias a Calderón, Lope y Cervantes, capital mundial del teatro, capital mundial del castellano, atractivo para cualquier inversor, abierto, dialogante, justo, sin algaradas, con impuestos razonables y de todos; pero apenas comenzadas las primeras horas de la doble cohabitación _ él con Carmena, y Carmena con Cifuentes _, ve que en los trazos gruesos no hay nada que se le parezca a lo que él había dicho en campaña y que le aguardan por delante años de estar, con algo de suerte, “medianamente satisfecho”. Half satisfaction, como cantarían los Rolling en una versión exclusiva para él y para Pedro Sánchez.

A la alcaldesa de Jerez se le ven los meñiques por fuera del zapato. Le quedan medio bien y estará medio satisfecha con ellos, pero llega a casa y se los quita, salvo que marque tendencia y vayamos todos igual.

Pero Carmona llega a casa y sigue con los pinreles disparados, indicando que va a girar a izquierda y derecha. Son los dedos de su Zapata y tendrá que acostumbrarse.

Un comentario a “Satisfaction”

  1. sergio

    Está medio satisfecho. Luego, medio insatisfecho. Medio…cre, diría yo.

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