Tres himnos

Instrumentos repartidos para el encuentro del sábado

Ya sabrán que el presidente del PNV sugiere que si se interpretan los tres himnos en la final de la Copa el Rey, el español, el vasco y el catalán, a lo mejor no hay pitada.

El chico es listo, por algo llegó a presidente; pero la solución que ofrece, sin llegar a disparate, tiene menos visos de ser efectiva que unas chanclas para subir al Everest.

Si Ortuzar fuese atendido, se oirían los himnos vasco y catalán en medio de un gran y respetuoso silencio y cuando llegase el turno del español, la pitada sería en Mi mayor sostenido. Me juego la mitad de la barba. La otra mitad, no; que tampoco es tanta la enjundia.

Además de pasar lo que se aventura, Ortuzar quedaría como el guapo de la película, el hombre que descubrió la aguja de marear sin salir de casa. Y no es por regatearle el éxito, pero en todo caso es una prerrogativa que corresponde a los organizadores y no a él.

No conozco el reglamento de la Copa, pero es de suponer que en alguno de sus apartados se anuncia que en el partido de la final sonará el himno español, como corresponde al título del trofeo que se juega. Si un equipo tuviese algún inconveniente derivado del acompañamiento musical, o de otra circunstancia, se queda en casa y no es previsible que lo fuese a buscar la Guardia Civil para forzarlo a vestir de corto para enfrentarse al Llagostera. Vamos, imagino.

El asunto es más sencillo que lo del botijo. El himno español representa a todos los españoles. Punto pelota. Hay más himnos, por supuesto, y todos son muy dignos y muy respetables, aunque da la impresión de que los pitadores no piensan lo mismo. Bueno, quizás sea un problema del presidente del PNV o de otros cargos que se dedicaron a tomárselo por el pito de sereno. En todo caso, el problema no es del reglamento. Dicho todo ello con mucha calma.

Un comentario a “Tres himnos”

  1. Bolita

    Ahí le ha dao, Don José, nunca le habia leido nada más acertado. Perseveremos.

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