Marianistas

A la I guerra del Rif se le llamó la Guerra de Margallo

El ministro español de Asuntos Exteriores volvía de la Comisión Europea donde estuvieron hablando de cómo hundir la flota que utiliza la mafia de la inmigración y de los criterios a seguir para el reparto entre los distintos países de las personas que llegan en tráfico a través del Mediterráneo.

“Yo quería ir a Bélgica, que es donde está mi primo”. “Pues se va a quedar usted en Italia, porque el cupo belga se agotó esta noche”. Francia exige mayor equidad y España quiere que el índice de paro influya más en la cuota a admitir, porque un territorio sin grandes posibilidades de empleo, mal futuro puede ofrecer a quienes vienen escapando de lo mismo.

Bueno, a ver cómo finalmente le meten mano al asunto, porque es la primera vez que tal reparto se plantea en la historia de la humanidad y es preferible dedicarle su tiempo, antes de hacer la de Mazagatos, que como ustedes saben, partió de problema y acabó en problemón.

La operación se llamará Eu Navfor Med, por europea, naval y mediterránea. La explicaba García-Margallo con prosa fluida y correcta cuando de repente se le pregunta en suerte de varas si él también piensa tomar las de Villadiego al final de la legislatura, gane o no el PP las elecciones generales, tal como anunció su colega De Guindos, que a punto de cumplir cuatro años en el Gobierno, ve satisfechas sus ansias ministeriales. Y entonces Margallo, con una sinceridad que se le agradece, contesta a esa curiosidad de la siguiente guisa:

_ Mire usted, en el actual Gobierno, quien más quien menos, todos somos marianistas-leninistas, y por lo tanto, todos estamos a lo que diga el presidente.

No es la primera vez que el ministro acuña el término, lo que permite suponer que al jefe no le desagrada.

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