Soy gallego, recupero pronto

Diecisiete flechazos

Mariano está obligado a decir lo mismo que Mario, el juerguista vocacional que siguió de copas después de recibir seis puñaladas: Soy manchego, me recupero pronto.

Bueno, él no es manchego, sino gallego, pero para el caso es lo mismo, porque Mario explica lo aguerrido de su conducta noctámbula por razón de nacimiento, por la férrea voluntad de una casta inasequible al desaliento que sigue empinando el codo así le atraviesen el corazón con las siete espadas de María, así le clave la lanza Longinos, así las flechas de San Sebastián. Ya lo dijo Joe Rigoli, yo sigo.

En su gorra portará el lema que distingue a los de su sangre: Nasío pá pimplar, y con ella y cuatro esparadrapos saltará de barra en barra hasta que le venza la madrugada. Ése es el ejemplo.

No siete espadas, sino diecisiete le clavaron a Rajoy en la madrugá de Sevilla. Nueve fueron de Ciudadanos ¿y ocho de Podemos? Ésas son las cuentas, porque las otras siete, hasta esos 15, vinieron de IU, otros a los que se les adelantó la Semana Santa y el tránsito del Gólgota.

De UpyD y Vox solo se puede decir que el viento se los ha llevado por delante antes de echar raíces. Si alguno de los primeros lamentó no fundirse con Ciudadanos, tiene ahora la prueba del 9 para demostrarlo. Resultado, nueve a cero. Como para especular.

El PSOE también rezó a María: Virgencita, que me quede como estoy. Y se quedó, prueba irrefutable de que la gente no ve debates, y si los ve, les hace el mismo caso que a Bob Esponja. Hay dinero público, llega y se reparte. Si unos se lo llevan más que otros no es ningún problema. Después se lo gastan en los chiringuitos de todos.

Rajoy tiene que mirarse las heridas y admitir que aquella tierra la conocían bien Felipe y Alfonso, y que los Reyes Católicos solo estuvieron de paso.

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