Hoy habrá sorpresas

Los ojos puestos en Andalucía

Llegó la primera cita electoral del año con la seguridad de que el recuento de esta noche será una fábrica de sorpresas. Es inevitable porque ningún resultado va a sugerir la sensación de que no las hubo, ni siquiera lo conseguiría la repetición del 50 – 47 – 12 de las últimas, un resultado prácticamente imposible, por la incorporación de al menos dos opciones nuevas, cuya verdadera fuerza todavía es una mera estimación de encuestas.

En la práctica totalidad de las previsiones esas tres cifras que corresponden a los escaños de PP, PSOE e IU sufren considerables descensos que van a parar a los dos nuevos. Pero porcentualmente ese descenso es mucho menor en el PSOE que en los otros dos, como si el desgaste por la majestuosa corrupción lo pagase quien no gobierna, o quien lo hizo solo a título de socio. Sorprendente.

Pero más sorprendente todavía es la quiniela del sociólogo outsider Leopoldo Cabrera, que establece para ambos una caída de entre el cincuenta y el setenta por ciento, ¡y un ascenso de cinco escaños para el PSOE! Es decir, que de 47 pasaría a 52. Más parece un deseo inconfesable que un pronóstico realizable, pero vaya usted a saber los parámetros que maneja don Leopoldo.

Por el contrario, si el PSOE se desfonda y Susana Díaz no es esa madre adorada por el pueblo cual Pantoja enaltecida, sería el pasmo de Triana. Si Podemos se encarama, la releche; si el PP gana, el estupor; si pierde mucho, el desconcierto. Si Ciudadanos llega a diez, el santo advenimiento. Si IU se mantiene, la extrañeza. Si UPyD moja, la admiración. Si hay mayorías, el asombro, y si no las hay, la hecatombe.

Elija cualquier opción y nos vamos a la noche más circense. Y entremedias, fútbol en Barcelona. El andaluz Sergio Ramos en busca de otra sorpresa.

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