Algo excelso

¡Milagro! Google se acuerda de Rosalía

Sí, los cánticos de los béticos, perléticos, palambréticos contra la novia agredida por uno de sus jugadores, son propios de borricos patéticos. No hace falta someterlos a la prueba del carbono 14 para descubrir en ellos la esencia más miserable de la condición humana en burdo cóctel con banderías futboleras camufladas de afición.

Pero si tenemos en cuenta que al mismo tiempo en Solsona se convocaba a los ciudadanos, bajo apariencia carnavalera, para que acudiesen a matar españoles “en un ambiente festivo, pacífico y familiar”, los aficionados del Betis ganan muchos puntos y hasta parecen recién licenciados en un curso de buen comportamiento ciudadano dirigido por Fernando Savater.

Goya creía que el sueño de la razón produce monstruos porque no vivió en el siglo XXI. De hacerlo, su obra habría sido mucho más desgarradora y nos estaría enseñando a comprender que la sinrazón no solo también los produce, sino que los subvenciona.

Al lado de los indignos comportamientos individuales que a todos escandalizan, éstas y otras gansadas que se repiten entre las risas y la algarabía del respetable son tanto o más desazonadoras.

Mas habla de que los españoles le hemos partido las piernas a la identidad catalana cuando él y su padre político la han dejado en los huesos y se los chupan a diario por si algo de sustancia quedase todavía. Ferrusola viaja a Andorra para hacer esquí y su marido, montañista avezado, sube las más emblemáticas cumbres catalanas por si allí quedase algún euro que apañar, pero Mas apunta a las piernas y Solsona dispara.

Los béticos cantan barbaridades y el Ebro guarda silencio. Menos mal que Google recuerda a Rosalía de Castro en el 178º aniversario de su nacimiento. Algo excelso que contar.

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