Poesía eres sólo tú

Aunque se produce durante una entrevista en la que él es el personaje entrevistado, la siguiente pregunta la dirige el ministro de Cultura César Antonio Molina al periodista Borja Hermoso, de El País, que es quien la publica. Dice así:
_¿Por qué no investiga los ceses que ha habido estos días en el Instituto Cervantes, de antiguos colaboradores míos, ceses que se han ejecutado sólo por fastidiarme a mí?
Previamente, Borja se había interesado por la ¿fama? de cortacabezas que se le adjudica a Molina por haberse cargado a Rosa Regàs, como si al ser nombrado ministro hubiese contraido la obligación de aguantar maulas.
La reacción del entrevistado en forma de una nueva pregunta, que efectúa de forma fulminante y contundente, deja con el culo al aire al nucleo duro del Gobierno por las mezquinas razones que aconsejan algunas de sus decisiones; el brutal ejercicio de la venganza cortando cabezas como consecuencia de un berrinche sectario.
Los colaboradores del I. Cervantes a los que se refiere el ministro son Alfonso Luengo Álvarez-Santullano, Jorge Urrutia y Xosé Luis García Canido, defenestrados la pasada semana con el único propósito de tocarle el sonajero. “En cambio _ replica el entrevistado _, nosotros, todos los cambios los hemos hecho siguiendo las buenas prácticas”. Moratinos se troncha con las buenas prácticas del gallego.
Y es que César Antonio Molina, por muy ministro que sea durante este Aporte Puntual de Poder, no ha dejado de ser poeta y alude a los grandes conceptos, a las buenas maneras, a la ética y a la estética. Nada que ver con el enemigo de dentro de casa. A Moratinos hace tiempo que ha dejado de interesarle la poesía. Y mucho menos si su autor se sienta a su lado en el mismo Consejo de Ministros.

9 Comentarios a “Poesía eres sólo tú”

  1. Manel

    Hombre, puestos a hablar de enemigos dentro de casa, creo que seria mejor tomar como ejemplo la guerra abierta que hay dentro del partido conservador, y dejarse de estas menudencias. Realmente echo en falta alguna sesuda reflexión al respecto.
    ¡Ay, lo de la paja y la biga!.
    Salutacions
    Manel

  2. MIRANDA

    Ya sabes, querido boss, lo que dijo Churchill a un joven compañero del partido que se refirió a “sus enemigos” de la oposición. “No se confunda, dear colleague, ESOS de las bancas de enfrente son nuestros ADVERSARIOS. Nuestros ENEMIGOS reales están aquí detrás de nosotros, y son los que tenemos dentro de casa, en nuestro propio partido”.
    Así es en el ZPSOE , en el PP y en todos los demás partidos. En cuanto se encumbran, situan a los leales y defenestran a los que les movían la silla. Ya ves lo que pasó con Pepiño y Torito, con Pepiño y Paco Vázquez, y tropecientas movidas más. Lo malo es que a veces se equivocan, porque las apariencias engañan, así Felipe González consiguió instalar a Zetaman en Moncloa, creyendo que sería más manejable que los barones tipo Bono vgr., y resultó que Bambi tenía el alma de lobo. Un lobo chorlito, claro, que es variedad autóctona en los montes de León.
    Por esto y todo lo demás, la clase política ocupa EL ULTIMO PUESTO en consideración y aprecio de la sociedad española. Porque suben para enriquecerse y ocuparse de SUS cosas, incluso para CREAR PROBLEMAS QUE NO EXISTÍAN, pero no para arreglar la vida del país.
    Por cierto, boss, ¿tu sabes si León Felipe o algún otro escritor de querencia obstrusa, utilizó alguna vez el vocablo “BIGA” , no como carro de dos caballos, sino como pieza que soporta el techo?
    Es evidente que un catedrático y charnego eminente como don Obstruso no puede hablar de “la paja y la biga” a humo de pajas, valga la redundancia. Tenemos que estudiar este asunto, boss.

  3. SEito

    Aqui parlem d´una entrevista i dos Ministres i no hem parlat res de Religio.
    A reveure.
    Seito

  4. Manel

    Perdona Seito, pensaba que et referies al comentari d’ahir.
    Agraeixo el teu tó.
    Saudos cordiales.

  5. Fermín

    El señor Molina es conocido por su egolatría, por sus maneras cuartelarias de otra época y por su desprecio a todo aquél que no le permita medrar y darse autobombo. La poesía no tiene nada que ver en todo esto. Los que lo hemos sufrido, lo sabemos.

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