Gengis Fran

Los límites de Gengis Khan se conocen. Los de Gengis Fran, no

El paso del tiempo nos descubre al señor Gómez Iglesias cada vez más personaje, cada vez más cerca de ser Gengis Fran y no el Pequeño Nicolás de los primeros días. Y eso, aunque parte de su grandeza se la deba a su pequeñez.

Por aquello de estar preparado ante las informaciones que se desgranan, investigo y descubro que toda mi vida he permanecido a más de 500 kilómetros de distancia de Gengis Fran, excepto en una ocasión en la que la separación se redujo hasta las diez yardas. Confío que las cifras serán suficientes para demostrar mi prístina inocencia.

Otros no pueden decir lo mismo y las están pasando canutas. Carlos García-Revenga, por ejemplo, el hombre que consume sus últimos días como secretario de las infantas, pensaba ponerse una medalla gracias a su estrategia extrajudicial en defensa de la infanta Cristina, pero hoy lamenta muy profundamente que entre él y Gengis Fran no hubiese en alguna ocasión ni un metro de trecho.

Ésa es una distancia letal. La misma que padecieron García Legaz, Arturo Fernández y concejales madrileños que desfilan ante el Khan con cadencia programada. Una nómina que podría incrementarse en cualquier momento, porque el rapaz parece un pozo sin fondo, dispuesto a desafiar a todos los que lo despachan con apodos y diminutivos. Y de eso, nada. Gengis Fran ha cabalgado en las más altas praderas al lado de nobles caballeros. Su inventiva es grande, pero menor que su archivo. Quién sabe lo que en él esconde.

Por eso antes de escribir hoy la primera línea, hice recuento de posibilidades y comprobé que efectivamente, nunca estuve a menos de tres kilómetros de Gengis Fran, un cinturón sanitario suficiente para evitar el picotazo del mongol.

2 Comentarios a “Gengis Fran”

  1. MIRANDA

    Verás Boss, iba a instalar el belén en casa, pero con esto de la crisis y los recortes, he pensado que conviene hacer una reorganización estratégica, o un ERE si es necesario para rentabilizar al máximo el tradicional nacimiento.
    Estas son las medidas que planeo aplicar, por sectores y desempeños:

    PASTORES. Para nadie es un secreto que en todos los belenes hay más pastores que ovejas, un absurdo que nunca me he explicado, de forma que me veo obligada a deshacerme de todos, menos uno. Para compensar, instalaré pastores eléctricos o sea cercas electrificadas, a fin de controlar a las ovejas, y, quizá me plantee, en breve, substituir al pastor por un perro con experiencia en esas lides pastoriles.

    PERSONAJES GREMIALES. Sorprende la cantidad de artesanos que puede haber en un belén: herrero, panadero, leñador, tendero, carpintero (haciendo una desleal competencia a San José que se ha cogido baja paternal), y sin embargo apenas se ven clientes. Total, despido libre de artesanos, que me resulta duro, pero no hay otro remedio.
    En su lugar hemos contratado a un chino con un pequeño negocio que fabricará y venderá todos los objetos de los que se ocupaban los artesanos. (Si el chino decide subcontratar 15 menores para sacar el trabajo es un tema en el que no nos debemos inmiscuir).

    POSADERO. Del todo innecesario. El chino se hará cargo también de la posada. Además , últimamente habían llegado quejas de atención al cliente por parte de José y María. La posada podría funcionar con el sistema de cama caliente.

    LAVANDERAS. Se suprimen los trabajos de lavandería, porque era cruel verlas lavar ropa, con lo fría que está el agua en invierno. Además siempre eran mujeres, lo cual resultaba muy machista. ahora, cada uno se lavará su ropa en los ratos libres, equiparando así los sexos en cuestión de tareas domésticas.

    ANGEL ANUNCIADOR. Una vez suprimidos casi todos los pastores, no tiene sentido la figura del ángel que anuncia la llegada del niño. Se sustituye por un anuncio luminoso, en donde además se pueden anunciar las ofertas del chino.

    CASTILLO DE HERODES. A Herodes le mantengo el puesto, no es que haga mucho, pero manda, y no es cuestión de ponerse a despedir directivos. Soldados, me quedo con dos por razones de seguridad, (que bastante caliente está la zona) pero los externalizo. O sea, los contrataré por medio de Prosegur Castillos, para que me presten servicio privado como guardas de seguridad. Ahorro en costes fijos y gano en flexibilidad.

    PASEANTES VARIOS. No entiendo por qué abundan tanto en los belenes si no hacen nada absolutamente. Nada, todos despedidos. Hace tiempo que deberíamos haberlo hecho.

    PASEANTES CON REGALOS. Estos son menos ociosos, pero no mucho más productivos, mientras se dirigen al portal con distintos presentes: Uno con una gallina, otro con una oveja, otro con una cesta, otro con un hatillo (¿qué llevará el misterioso personaje del hatillo?)
    Dado que todos los paseantes tienen el mismo destino, organizaré un servicio de logística, para rentabilizar el proceso. Despediré a todos los paseantes, y dejaré a uno de ellos, que se quedará por medio de ETT y con ayuda de un animal de carga recogerá los presentes y viandas cada tres días y las acercará al portal.

    REYES MAGOS. Por supuesto con un solo rey es más que suficiente, para llevar el oro, el incienso y la mirra. Eliminamos dos reyes, dos camellos y dos pajes. Posiblemente me quede con el rey negro para no ser acusados de racistas, además es posible que quiera trabajar sin que le demos de alta. Tengo que estudiar, también, la posibilidad de dejar tan solo el incienso y vender el oro y la mirra a otra compañía, ya que debo reducir al máximo la inversión en regalos de empresa.

    MULA y BUEY. La única función de estos animales es dar calor. Esta función será desempeñada por una hoguera, que gasta menos combustible. Realizaré un assessment center con los dos animales, y el que lo superé trabajará como animal de carga en el servicio de logística antes citado.

    JOSÉ Y MARIA. Está demostrado que el trabajo que hacen ambos en el portal puede ser desempeñado por una sola persona, y evitamos dos bajas de maternidad/paternidad. Por razones de paridad nos quedamos con la Virgen María y, lamentablemente, tenemos que despedir a San José (con lo que había tragado el hombre en esta empresa).

    NIÑO JESUS. A pesar de su juventud tiene mucho potencial, y además parece ser que su padre es un pez gordo. Le mantenemos como becario con un sueldo cutre hasta que demuestre su valía.

    El Belén queda pues de la siguiente forma:
    Un pastor, con ovejas en un cercado, un chino con un comercio/posada de 24 horas, Herodes y dos guardas subcontratados, un paseante, por ETT, con la mula (o el buey) haciendo repartos, el rey negro (ilegal), la Virgen y el Niño.

    Va a ser más soso que otros años, pero me he ahorrado una pasta…
    Ahora que lo pienso, para darle el toque trendy total delamuerte kloflipas, en primer término y bien visible, un caganer con el careto del pequeño Nicolás.

    ¿Cómo lo ves, Boss? En cualquier caso, FELICES FIESTAS A TODOS.

  2. Tamarin

    Sr. Cora: ¿Gengis Khan jugaba a la lotería? Pienso que no…, pero Gengis Fran, seguro que sí, aunque sea por tradición. Acabamos de llegar de Argentina (ayer), mi esposa y este menda, y me recomendaron volver con “El Gordo” bajo el brazo. Les llevé unos cuantos décimos de lotería, pero, nááá…, de nááá. Una terminación…, y acaba y vámonos. ¡Salud, bitaCORAnos, que no falte la salud! ¡Y que 2015 os sea dichoso!

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