Nostalgia de Serrano Súñer

Serrano, entre Franco y Petain

La obligación de difundir gratuitamente lo que la Generalitat estime de interés general _ Ley de Comunicación Audiovisual _, y la indisimulable vocación de Podemos por establecer lo que han de decir o dejar de decir los medios cuando tengan mando en plaza, se conectan directamente con Ramón Serrano Súñer y su Ley de Prensa del 22 de abril de 1938.

En los tres casos la preocupación del legislador no atiende a ninguno de los dos pilares básicos de la buena comunicación: libertad del periodista para ejercer y libertad del receptor para elegir, sino que supedita ambas a una tercera razón, llamémosla de Estado. Es una razón superior al hecho comunicativo porque lo dice el jefe y punto. El periodista se convierte en un instrumento de adoctrinamiento político y tal como ordena la florida prosa de Serrano Súñer, donde había un comunicador aparece un “apóstol del pensamiento y de la fe de la nación recobrada a sus destinos (…) digno trabajador al servicio de España”.

Pongan Cataluña o Podemos donde corresponda y asunto resuelto. Nos hemos cargado la comunicación de una forma cómoda, rápida y sencilla, que además ya está inventada desde tiempos inmemoriales. Lo increíble de la actualidad es que nos lo digan a la cara y encuentren corifeos que lo reciben con un aplauso de orejas digno de mejor causa. Desde luego, cuando el redactor era Serrano, lo que le dirigían los censurados no eran precisamente piropos.

Creímos que era para devolver la libertad que la ley del 22-IV-38 quitaba, pero se ve que todo consistía en cambiar el signo de los legisladores, no el signo de la ley.

Refundar la transición, reclaman algunos poniendo cara de pillos, como el que pretende haber descubierto la pólvora. No me diga más. Usted lo que quiere es hacer de Serrano.

Un comentario a “Nostalgia de Serrano Súñer”

  1. MIRANDA

    Elemental, querido Boss. Dime con quien andas y te diré de que pie cojeas.

    No es posible que los turiferarios/asesores/ideólogos de los dictadorzuelos caribeños, de los déspotas castristas o bolivarianos, que han amputado fieramente la libertad de expresión y libre opinión en sus feudos, los apologetas devotos de esos que vigilan, controlan, espían, expropian, lo regulan todo y niegan cualquier derecho a sus desdichados súbditos, como es el caso de los palmeros ultracomunistas de Potemos, vayan a declinar de su querencia de adoptar esos mismos usos liberticidas y dictatoriales.

    Ni libertad del periodista, ni del medio, ni del ciudadano a informarse y elegir, porque los regímenes totalitarios, con que los Potemos colaboraron y se lucraron durante casi una década no reconoce otro derecho y voluntad que los que concentra el interés y autoridad del Estado, personalizado en el mandamás del pajarito o del uniforme casposo, con toda esa verborragia florida de engañar.

    En el caso de los nacionalistas, esa religión que se basa en que lo nuestro es mejor porque nosotros nacimos aquí, la tendencia a la omertá, la exclusión y la complicidad son proverbiales, de forma que si no nos haces propaganda con tu periódico eres un enemigo a extirpar como un tumor.

    ¿Imaginas qué ocurriría si cualquier responsable de cualquier partido cantara las alabanzas del Franquismo?

    My God!, lo desollarían vivo, y eso que la dictadura franquista no ha hecho de España el albañal que hicieron las caribeñas con Cuba y Venezuela, pero es obvio que aquí cada cual oye y entiende lo que le conviene, respira por sus propias agallas y cambia de trinchera asegún, y esos que ondean la bandera con la faz de Lenin, admiran a Castro y lloran por Chávez, toman a los españoles por ignorantes o por imbéciles.

    Anda, mira en el video de abajo qué majo el salvapatrias Monedero, qué risa y qué pena da pensar que ejerce de “profesor” ´. Así está el patio…

    http://www.gentiuno.com/07/11/2014/espanoles-este-monigote-junto-a-pablo-iglesias-quiere-dominaros/?utm_medium=twitter&utm_source=twitterfeed

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