Delirios varios

Éste se lo cree

Nuria Picas, una deportista catalana, e independentista por más señas, dice haber sufrido una desagradable sorpresa cuando en París recibe el título de campeona del mundo como mejor corredora de montaña a los acordes del himno español.

Ella esperaba escuchar otro, posiblemente Els Segadors, pero los organizadores se rigen por la vieja norma de un país, un himno.

El caso de Nuria no es excepcional. Todo lo contrario, en los últimos tiempos viene siendo norma que cada hijo de vecino se crea lo que le viene en gana y obligue al resto a participar en el engaño.

El Gran Fran, también conocido como el pequeño Nicolás, es clavadito a Nuria. Él también esperaba que sonasen trompetas de gloria a su llegada y se sorprende que a su alrededor solo se escuchen sirenas policiales. Qué mala es la gente. Con lo sencillo que sería complacer los pequeños caprichos de cada uno.

Nuria y su mamá se cuadrarían firmes al oír las notas de Els Segadors, Fran sería por fin el agente 008 y la Pantoja podría atender las galas contratadas, porque ella no blanqueó esas cantidades de las que se habla, sino que solo realizó inversiones estratégicas de dinero volátil.

La utilización de las tarjetas negras no es ningún delito societario, ni penal, ni de ninguna clase, pues solo era una “compensación de gastos por la función de consejeros”.

En un ambiente así, ¿cómo no se va a llevar Nuria una desagradable sorpresa al escuchar como himno los compases de la Marcha de Granaderos? Y como dice ella, ¡encima delante de su madre! ¿En qué país vivimos? O mejor dicho, ¿en qué país viven los franceses, que todavía no se han enterado del escrutinio del 9N?

Antes, a quien se creía Napoleón le ponían la camisa de fuerza. Hoy poco falta para que le compren el bicornio.

2 Comentarios a “Delirios varios”

  1. Candela

    No tenía ni idea y efectivamente su cara es un poema, y el gesto que hace con la mano al finalizar el himno, como diciendo..: _Encima me he zampado la versión larga.
    http://www.regio7.cat/esports/2014/11/20/nuria-picas-recull-premi-ultra/291932.html

    ¿No le parece que con la Co-capitalidad (similar a Coruña-Santiago p.e.) estos asuntos enojosos se solventarían, Sr. Cora?

  2. Aureliano Buendía

    ¡Ah, Cora, que macedonia más apetitosa nos traes hoy, en tu escrito! Es que hay de todo, y todo muy rico.

    La última patochada del nacionalismo, la Pantoja, las tarjetas negras, y como remate, ¡el pequeño Nicolás!. ¡Qué maravilla, que selección de personajes y situaciones para una tertulia de la telebasura!. ¿Te imaginas a la atleta catalana defendiendo con ardor su pasión nacionalista, sentada entre el pequeño Nicolás y Belén Esteban, con Rato terciando en la discusión, la Pantoja defendiendo, no ya su inocencia, sino su virginidad, y con Jorge Javier de maestro de ceremonias?. Enternecedor, oigan.

    En términos pictóricos, daría para una obra colorista, un retrato de España de tipo cómico, donde payasos y bufones, coristas, prostitutas, ladrones y villanos bailan alrededor de un aparato de televisión, el nuevo tótem de esta sociedad. Podría parecer hasta bonito.

    ¿Por qué será, entonces, que a mí se me asemeja el conjunto resultante, más bien que a una obra del Bosco, a uno de los oscuros óleos de Caravaggio o, aún mejor, de las pinturas negras de Goya?.

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